En el mundo del fútbol, todo defensa debe lidiar contra todo tipo de delanteros. Los hay rematadores, otros más desequilibrantes, también escurridizos, etc. De hecho, existen situaciones en las que ciertos jugadores suponen un verdadero quebradero de cabeza para la retaguardia.
Algo que se puede ver en declaraciones de uno de los defensas más destacados de la Liga: Djené Dakonam. El jugador del Getafe ha admitido que hay delanteros que son una auténtica pesadilla para él, por la increíble dificultad que supone marcarles.
Un albiazul, el gran terror de las defensas
En declaraciones al periodista Álvaro Ramos, del diario AS, el central azulón se ha pronunciado acerca de quién es el delantero que más le ha costado defender a lo largo de su carrera como futbolista profesional.
“Yo siempre lo digo. Yo hablo de nombres que la gente no le da mérito, no sé. Pero el capitán del Villarreal, Gerard Moreno, es un jugador que siempre me cuesta defenderlo”, empieza explicando Djené.
Aun así, también tiene elogios para Lucas Boyé: “El delantero del Alavés, también me cuesta un montón defenderlo. Pero, más allá de las estrellas, no sé decirte. Lucas Boyé y Gerard Moreno me hacen daño”, comenta el central.
La trayectoria futbolística de Lucas Boyé
Lucas Boyé (1996) es un futbolista profesional argentino que juega como delantero. Se formó en las categorías inferiores de River Plate, debutando en 2014 y haciéndose rápidamente un hueco en el primer equipo.
Más tarde, pasó por otro equipo de Argentina, Newell's Old Boys, para luego dar el salto a Europa de la mano del Torino. En las siguientes temporadas, estuvo cedido en clubes como el Celta de Vigo, el AEK de Atenas o el Reading inglés.
Sin embargo, su crecimiento llegó en el Elche, donde se asentó como pieza clave en el esquema del equipo y siendo clave en su salvación. El siguiente paso fue el Granada, donde también rindió a buen nivel.
En agosto de 2025, el argentino fichó por el Alavés, firmando un contrato de cuatro temporadas. Con los meses, se ha convertido en un jugador muy importante gracias, en buena medida, a su aportación goleadora, pues acumula 11 tantos en 27 partidos disputados.
Una mala noticia para el argentino
A pesar de que los albiazules derrotaron el pasado sábado al Mallorca, dando un paso adelante en su carrera por la permanencia, el encuentro tuvo un triste desenlace: la lesión de Lucas Boyé, debido a una lesión muscular en los isquiotibiales.
En estos momentos, se espera que el delantero argentino esté alrededor de tres o cuatro semanas alejado de los terrenos de juego tras confirmarse que sufre una rotura de fibras. Por lo tanto, corre el riesgo de perderse lo que resta de temporada, cinco partidos para ser exactos, en los que el Glorioso se juega su futuro en Primera División.
Una baja sensible para Quique Sánchez Flores, que tiene ante sí el reto de sustituir a un elemento fundamental en el ataque del Alavés, conocido por su aportación al juego colectivo, ya que sabe asociarse, abre espacios y gana duelos ante los defensas rivales.