El zaguero del Elche, David Affengruber, fue el protagonista inesperado en el triunfo de los ilicitanos ante el Atlético de Madrid (3-2) que dejó este miércoles al Deportivo Alavés en una situación complicada. El defensor austríaco se vistió de héroe en el Martínez Valero logrando un gol y una asistencia, además de forzar un penalti y la tarjeta roja de los colchoneros en la primera mitad.

Los tres puntos que logró el conjunto dirigido por Eder Sarabia tuvieron repercusión directa en la situación clasificatoria del Alavés, que vio desde Vitoria cómo el Elche lo sumergía en la zona roja de la tabla. Una presión añadida a la importancia de la próxima final ante el Mallorca, que se disputará este sábado a partir de las 14.00 horas en Mendizorroza.

La realidad es que la situación que vive la plantilla de Quique Sánchez Flores no es crítica, pero sí alarmante. Son muchos los equipos separados por apenas cinco puntos y que parece que van a estar implicados en la lucha por evitar el descenso hasta el final de temporada. De momento, a falta de seis jornadas para concluir el campeonato, sería el Alavés quien junto al Levante y Real Oviedo no lograse evitar la quema.

Mendizorroza, decisivo

Un destino fatídico que los pupilos del técnico madrileño querrán evitar a toda costa, empezando por lograr la victoria en el próximo partido de seis puntos ante el Mallorca. Mendi debe ser una caldera y el jugador número 12 que lleve en volandas a los babazorros en este tramo final de Liga.

El Alavés disputará cuatro de las últimas seis jornadas del campeonato liguero en casa, una situación ventajosa en este final de campaña de la que los albiazules esperan sacar rédito.

De los 33 puntos con los que cuenta el equipo, 21 se han cosechado en el feudo del Paseo de Cervantes, lo que le convierte al Alavés en el 15º mejor local de la categoría. En casa, el Glorioso registra cinco victorias, seis empates y tan solo cuatro derrotas (Getafe 0-2, Celta 0-1, Sevilla 1-2 y Real Madrid 1-2). Unos números que igualan a los del Getafe en el Coliseum o superan a los del Celta en Balaídos, dos conjuntos de la zona alta.

Eso sí, el año 2026 no pasará a la historia por ser el mejor en la historia del equipo gasteiztarra en su hogar, o al menos no por el momento. En Liga, el Alavés tan solo ha logrado una victoria en casa en lo que va de año, un dato a mejorar dado que los últimos tres puntos que se quedaron en Mendizorroza datan del 25 de enero: triunfo por 2-1 frente al Real Betis gracias a los tantos de Carlos Vicente y Toni Martínez.

Desde entonces, una derrota (0-2 ante el Getafe) y tres empates (2-2, 1-1 y 2-2 contra Girona, Villarreal y Osasuna) que han lastrado los buenos registros en casa de la primera vuelta del campeonato. Sánchez Flores aún no sabe lo que es vencer en Mendi desde su llegada, aunque muy cerca estuvo de lograrlo ante el submarino amarillo en un encuento en el que Pépé silenció las gradas con un zapatazo sobre el minuto 95 de añadido. Tampoco conoce la derrota, puesto que contra Osasuna el derbi también se saldó con empate.

El choque frente al Mallorca es una oportunidad inmejorable para que el preparador madrileño pueda lograr su primera victoria en casa en el banquillo albiazul. Sumar tres puntos acercaría al Alavés a la permanencia, mientras que una derrota dejaría muy tocado al conjunto albiazul de cara a las últimas cinco jornadas decisivas. Un empate en casa, a estas alturas, tampoco parece suficiente.

Más tarde, el Glorioso recibirá al Athletic Club, Barcelona y Rayo Vallecano para cerrar la Liga en casa. Tres rivales exigentes a los que, sin embargo, el conjunto albiazul espera recibir sin que se estén jugando nada. Los bilbaínos apuran sus opciones de entrar en Europa, mientras que el Barça podría llegar a Vitoria ya como campeón de Liga junto a un Rayo salvado y, en el mejor de los casos, con una final de la Conference League por disputar a los tres días de visitar Mendi.

El golaveraje, en liza

Las cábalas para el Alavés son más sencillas de lo que en un principio puedan parecer. Si el equipo gasteiztarra gana los cuatro partidos en Mendizorroza, sumaría 12 puntos más, que harían un total de 45 con los que prácticamente sellaría la permanencia. 

El descenso del Deportivo de La Coruña con 43 puntos en la temporada 2010-11 continúa marcando el descenso con mayor número de puntos registrado hasta la fecha con este sistema de competición, por lo que superar esa cifra supondría casi con total seguridad la permanencia un año más en Primera. Para ello, el Alavés debería ganar los cuatro partidos restantes en Mendizorroza, o, por el contrario, al menos, sumar de tres ante los rivales directos en este final de Liga.

Además de recibir al Mallorca y Rayo Vallecano en casa, el equipo de Sánchez Flores también se verá las caras ante el Elche y Real Oviedo a domicilio. Cuatro duelos de alto voltaje en los que puede estar el destino de esta campaña. Los enfrentamientos directos están siendo una tarea pendiente para el Alavés en lo que va de año y el golaveraje no sonríe en muchos casos al club de Vitoria.

Sevilla, Levante y Valencia son tres rivales en la zona baja con los que el Alavés tiene ya perdido el enfrentamiento directo, mientras que está por ver qué ocurrirá con Mallorca, Rayo, Elche y Oviedo. De momento, baleares y madrileños derrotaron a los vitorianos en la ida, mientras que los asturianos empataron en Mendi y los ilicitanos cayeron derrotados por 3-1.