El Deportivo Alavés volvió a dejar escapar unos valiosos puntos en el tramo final del encuentro. Esta vez fue el Villarreal quien, gracias a un extraordinario gol de Nicolas Pepé en el 90+8, empató el partido e impidió a los babazorros sumar tres puntos que se les resisten desde el pasado 30 de enero.
Cuando parecía que la victoria estaba en la palma de la mano, los minutos finales volvieron a resultar fatídicos y crueles de solemnidad. Hasta ese momento, el Alavés –al igual que en el último partido frente al Valencia– estaba firmando un encuentro serio y muy sólido en defensa.
Los albiazules lograron frenar las ofensivas amarillas en gran parte gracias a la línea de cinco defensas que Quique Sánchez Flores ha querido implantar desde su llegada.
Además, cuando el submarino amarillo conseguía superar esa primera barrera, siempre aparecía un inspirado Sivera, como en la doble parada que el guardameta realizó ante Comesaña. Entrando a los últimos minutos parecía que el Glorioso lograría una importante victoria con una nueva portería a cero, algo que no conseguía desde el 6 de diciembre de 2025.
Todo ello tenía aún más mérito teniendo en cuenta el rival que había enfrente. El Villarreal, que está firmando una gran temporada liguera que le permite ocupar la tercera posición, es además el tercer equipo más goleador del campeonato con 51 tantos a favor, solo por detrás de los habituales Barça y Madrid.
Aun así, el Alavés resistió durante casi todo el encuentro y terminó cediendo únicamente ante la enorme calidad de Nicolas Pepé. El atacante recortó a Carlos Ballestero con una acción llena de clase y colocó el balón en el único lugar al que parecía imposible que Sivera llegara esa noche. Los puntos se volvieron a escapar y la racha de partidos encjando gol aumentó a 13.
Historia repetida
Algo muy similar había ocurrido ya en las dos últimas jornadas de La Liga ante Levante y Valencia cuando el Alavés también dejó ir importantes puntos en los últimos minutos del encuentro de los importantes partidos.
Frente a los granotas fue Carlos Espí quien se convirtió en el verdugo del entonces equipo dirigido por Coudet, Tras resistir durante gran parte del encuentro y mantener el empate a cero incluso con un jugador menos, el Levante terminó imponiéndose con dos goles en los minutos finales: en el 88’ y en el 90+7.
La siguiente jornada la historia se repitió de una forma todavía más cruel. En el debut de Quique Sánchez Flores en el banquillo albiazul, el Alavés firmó un partido muy serio –especialmente en defensa– que logró contener al Valencia y llegar al tiempo añadido con ventaja en el marcador. Sin embargo, una vez más, los minutos finales resultaron fatales.
Primero fue Comert quien empató en el minuto 90 y, ya en pleno arreón final valencianista, Hugo Duro culminó la remontada en el 90+9 para que el club de Mestalla –rival directo al igual que el Levante– se quedará la victoria.
Con el reciente empate ante el Villarreal en el descuento, el Alavés ha dejado escapar en esta racha de tres partidos hasta siete puntos que parecían prácticamente asegurados en eso últimos minutos.
Finalmente, solo ha podido sumar uno, un botín insuficiente que todavía no le permite alejarse de los puestos de descenso, a falta además de que se complete todo el resto de la jornada liguera.