Primeros destellos de Ángel Pérez con el Alavés
El maño, que en Mestalla fue el principal foco del Alavés en ataque, apunta a ser pieza clave para Quique Sánchez Flores
La visita del Deportivo Alavés a Mestalla, en lo que fue el estreno de Quique Sánchez Flores como técnico babazorro, tuvo un final muy cruel; pero no todo fue negativo. Aunque quedarse con lo bueno después de un varapalo así no es sencillo, sí que pudieron apreciarse ante el Valencia algunos detalles que invitan a creer en que los albiazules van a ser capaces de revertir la situación y conseguir su objetivo.
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En ese sentido, cabe destacar el nombre de Ángel Pérez. El maño, titular por tercera vez, ofreció sobre el césped del feudo che su mejor actuación desde que llegó al Glorioso en el mercado invernal. Brilló en ataque, y también en defensa: no paró de subir la banda en ningún momento, convirtiéndose en el foco ofensivo de los gasteiztarras, y replegó con acierto para tapar las intentonas de Ramazani.
Estuvo mejor en la primera parte que en la segunda, eso es cierto. Pero no por un bajón suyo. Fue el Valencia quien tuvo que cambiar su plan tras el descanso, en vista del roto que les estaba haciendo el '7' albiazul. Lo único que se echó en falta por su parte fue una pizca más de valentía para, en algunas ocasiones, apuntar a la portería y no buscar el centro. Más considerando que cuenta con un buen disparo.
En datos, Ángel jugó el partido completo por primera vez como babazorro, fue el segundo futbolista del Glorioso que más veces tocó el balón -solo por detrás de Antonio Blanco-, puso siete centros, dio dos pases clave, hizo 12 carreras por la banda diestra y, de todas estas, la más larga con el balón fue de 40 metros. También despejó cinco balones, ganó los mismos duelos y dejó cuatro recuperaciones.
Y lo mejor es que puede ir a más. Una vez adaptado a la Primera División, no sería de extrañar que, como manifestó Sergio Fernández al término del mercado, acabe dando el mismo o mayor rendimiento que Carlos Vicente. Además, que ahora sea Quique su entrenador y no Eduardo Coudet debería favorecerle. El entrenador madrileño da bastante mayor valor a jugadores con el perfil que tiene el maño.
Un rompecabezas en la zaga albiazul
Está por ver, sobre el futuro inmediato, en qué posición juega Ángel este viernes contra el Villarreal. La falta de efectivos en la zaga va a hacer difícil que Sánchez Flores dé continuidad al 5-3-2 visto en Mestalla, lo que borraría su posición de carrilero. Pero es polivalente, así que no habrá mucho problema si vuelve a actuar como extremo. En Huesca ya le hacían cambiar su puesto habitualmente.
De momento, que el maño esté mostrando sus primeros destellos ya es una gran noticia para el Alavés, que necesitaba rendimiento en esa banda diestra tras la marcha de Vicente. Y Calebe no parecía preparado para darlo. La apuesta por Ángel ha sido grande, firmándole hasta 2030 y previo pago de un millón a los oscenses. El tiempo dirá cómo de buena ha sido, tanto a nivel deportivo como económico.
KOSKI Y DIABATE
Menos esperanzas se tienen, de momento, en Ville Koski e Ibrahim Diabate, si bien esto, como todo en el fútbol, puede cambiar de la noche a la mañana. En el caso del finlandés, que llegase lesionado del Istra ha sido un muy importante lastre. Ahora bien, su momento podría llegar este viernes: con las bajas de Jon Pacheco y Carlos Protesoni en defensa, no se descarta que Sánchez Flores apueste por él.
La complicada renovación de Antonio Blanco
Que Koski no haya debutado aún no es ninguna sorpresa, pues las lesiones de rodilla siempre resultan complicadas, incluso cuando no son de gravedad, pero que Diabate no lo haya hecho, sí. Por mucho que el costamarfileño llevase sin jugar desde finales de noviembre, cuando se pausó la liga sueca, que ni Coudet ni Quique hayan optado por él, aunque fueran diez minutos, es bastante llamativo.
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Más todavía cuando en Mestalla, sin ir más lejos, hacía falta un delantero de refresco y el elegido fue Mariano Díaz, quien tampoco jugaba un partido desde hacía meses. La visita de los groguets al Paseo de Cervantes puede cambiar esa situación, igual que la de Koski. Cualidades tienen ambos, pero que estén tardando tanto en aportar al equipo, mientras otros refuerzos invernales triunfan, es preocupante.