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‘Déjà vu’ en Mendizorroza

Vencer al Villarreal el viernes supondría un punto de inflexión para el Alavés, igual que lo fue hacerlo el curso pasado por estas mismas fechas

‘Déjà vu’ en MendizorrozaPilar Barco

Hay partidos que trascienden los tres puntos, que marcan un antes y un después en una temporada. El Deportivo Alavés vivió uno así la campaña pasada, precisamente contra el Villarreal, y las semejanzas con lo que se presenta este viernes en Mendizorroza (21.00 horas) son demasiadas como para no fijarse en ellas.

Corría la jornada 27 del ejercicio 2024-25 cuando los babazorros recibieron al conjunto groguet sumidos en plena crisis. Seis partidos sin ganar, penúltimos en la tabla y la confianza en Eduardo Coudet bajo mínimos, una vez diluida la reacción inicial tras reemplazar a Luis García Plaza en el banquillo.

Todo apuntaba a una tarde más de sufrimiento, pero Mendizorroza tenía otros planes. Manu Sánchez adelantó al Alavés en el minuto 11 y, a partir de ahí, comenzó una gesta que aún muchos seguidores albiazules recuerdan. Porque el conjunto gasteiztarra gana finales, pero se empeña en hacerlo con sufrimiento.

La expulsión de Antonio Sivera en el 58 obligó a que Adrián Rodríguez, canterano y debutante en Primera División, defendiera la portería. Y, como si la épica no fuera suficiente, Antonio Blanco vio la segunda amarilla en el 94. El Glorioso resistió con nueve jugadores y se llevó un triunfo que resultó ser el punto de inflexión del curso: después llegarían cuatro victorias más que certificaron una permanencia que no parecía fácil.

Un año más tarde, el guión se repite con inquietante similitud. Es la jornada 28, apenas una fecha más tarde. El rival, el mismo Villarreal. Y la necesidad, igual de acuciante. El Alavés ocupa la decimosexta posición con 27 puntos, solo dos por encima del descenso, y acumula cinco jornadas consecutivas sin conocer la victoria. Además, los dos últimos resultados han sido muy dolorosos, cayendo ante el Levante y el Valencia.

El escenario, al menos, invita a cierto optimismo. Mendizorroza siempre otorga un plus gracias a su afición, que aprieta cuando más lo necesita al equipo. Ahora bien, el rendimiento como local esta temporada no ha sido el deseado: los babazorros son el séptimo peor equipo de LALIGA en casa. Y esa es una asignatura que urge corregir.

Enfrente espera un Villarreal de gran potencial, que ha dejado atrás sus años de penuria gracias al regreso de Marcelino García Toral. El submarino amarillo es cuarto, con 54 puntos, y comparten puestos de Champions League con Atlético, Real Madrid y Barcelona. Todo apunta a que volverá a la élite europea, pues su principal perseguidor, el Betis, está a nueve de distancia.

COMPETITIVO ANTE LOS MEJORES

Pero, si algo ha demostrado el Alavés esta temporada, es que es justo contra rivales así cuando muestra su mejor versión. Sorprendentemente, cuando más han sufrido los gasteiztarras, al menos en la etapa con el Chacho al frente, ha sido contra los rivales de su misma liga. Y más vale, visto el calendario, que esa capacidad de competir contra clubes mejores sobre el papel tenga continuidad.

A los groguets, cabe mencionar, no se les da especialmente bien jugar el Paseo de Cervantes. No ganan en Vitoria-Gasteiz desde la temporada 2019-20 (1-2, con goles de Bacca y Fer Niño), y solo lo han hecho en otras tres ocasiones de sus 14 visitas. Diez veces le ha ganado el Glorioso al Villarreal en casa, siendo el 5-1 de la campaña 97-98 uno de los triunfos más especiales. Ocurrió en Segunda División, y meses después los de Mané ascendieron a la máxima categoría.