Vuelta al ruedo para un Deportivo Alavés que recibirá este domingo a partir de las 18.30 horas a un Real Oviedo muy necesitado de puntos para salir de la zona roja de la clasificación. Unas posiciones muy complicadas que el conjunto babazorro espera poder dejar lo más lejos posible en este arranque del nuevo año.
La cita ante los asturianos se presenta como una oportunidad inmejorable para abrir una brecha considerable de seis puntos sobre la zona de descenso. Y es que, aunque parezca pronto para decirlo, el de mañana en Mendizorroza es uno de esos encuentros catalogados como “partidos de seis puntos”, que aparte de sumar permite hundir un poco más a un rival directo.
El feudo del Paseo de Cervantes se vestirá de gala con un nuevo sold out, segundo consecutivo de la temporada en Liga, para arropar al Glorioso en este vespertino y gélido encuentro.
Olvidar el último mal trago ante Osasuna (3-0) que tuvo lugar en las vísperas a Navidad debe ser el objetivo primordial de un Alavés que está sufriendo un pequeño bache en casa en este tramo de la temporada.
Coudet ya desveló en la rueda de prensa previa al partido su deseo para esta primera cita del año: “Empezar con el pie derecho, hacer un buen partido y conseguir la victoria”.
Ahora, el balón está en el tejado de los jugadores que deberán responder a la llamada de su entrenador y empezar a sumar de tres para no pasar apuros en una segunda vuelta que, valga la redundancia, está ya a la vuelta de la esquina.
Obligatorio ganar en casa
La situación que atraviesa el Alavés en el campeonato liguero está lejos de ser alarmante por el momento, si bien es cierto que en el partido ante Osasuna, el equipo dejó una imagen en la segunda mitad que no se puede volver a repetir.
De hecho, el rival de esta jornada, el Real Oviedo, se encuentra en una situación mucho más crítica: a cinco puntos de la salvación, penúltimo en la tabla, y ya con el tercer entrenador de la temporada al mando.
Por ello, viendo la situación en la que llega el conjunto carbayón y con el factor campo a su favor, el Alavés está obligado a dar un paso adelante y lograr un resultado en este primer partido del 2026. Enero va a ser un mes muy exigente para el cuadro albiazul y la cita ante el Real Oviedo se postula como la más asequible en este primer mes del año.
El Alavés cerrará la primera vuelta la próxima jornada en Villarreal y volverá a jugar fuera nuevamente ante el Atlético de Madrid en el Metropolitano. Tras visitar a dos equipos Champions, el equipo dirigido por Coudet cerrará enero en casa ante el Real Betis, otro equipo de la zona noble de la clasificación. Todo ello, además, sin olvidar la competición copera que aumenta el desgaste en este calendario maratoniano.
El conjunto babazorro deberá doblegar al Real Oviedo para afrontar las siguientes fechas con cierta tranquilidad y poder permitirse hasta un pequeño margen de error ante los gallitos de la categoría.
Los precedentes entre ambos equipos elevan los ánimos y el optimismo del equipo albiazul: el conjunto asturiano lleva sin ganar en Vitoria desde 1976. Tras aquel duelo en el que se enfrentaron en Segunda, ambos se han vuelto a ver las caras en tierras alavesas hasta en 15 ocasiones, con 13 victorias locales y solo dos empates entre Segunda, Copa y Segunda B. En la más reciente de todas, en Segunda, el Alavés venció 2-1 en el curso 22-23.
Con la duda de Boyé
Coudet contará con todos sus efectivos menos Garcés para la cita, aunque eso sí, como ya es costumbre, ni Maras, ni Mariano, ni Diarra estarán frente al conjunto asturiano por decisión técnica.
La única duda hasta el final es la presencia de un Boyé que ya se perdió el último partido del año ante Osasuna, aunque todo hace indicar que sí estará presente en Mendizorroza y que, como mínimo, se sentará en el banquillo en busca de reaparecer sobre el césped.
Por su parte, el equipo del Principado llega con las bajas de Nacho Vidal y Ejaria, pero recupera a Carmo tras participar en la Copa África. Además, el primer fichaje de invierno, Fonseca, está en la lista.