El Alavés B no pasó del empate ante el Izarra a pesar de que el conjunto local jugó los últimos veinte minutos con un jugador menos. Los albiazules tienen muchas dificultades para fabricar fútbol por lo que les llegan muy pocos balones a los delanteros los cuales están demostrando tener la pólvora mojada. No mereció más un filial alavesista muy plano y que se "consolida" en los puestos de descenso al acumular ya seis partidos sin ganar.
El filial babazorro empezó bien el partido, combinando bien en el centro del campo y con más posesión de balón que su rival. Aunque no creaban ocasiones de gol, los alavesistas tenían controlado el partido e imponían su mayor calidad individual. Sin embargo, con el paso de los minutos el dominio de los de Manuel Jesús Casas se fue diluyendo y el Izarra, timorato hasta ese momento se lo empezó a creer y empezó a pisar campo contrario.
Como consecuencia de la mejoría local, Hualde disparó alto mediada la segunda parte. En este tramo de partido el conjunto vitoriano ya había perdido el control del mismo y se mostraba muy impreciso con el balón y no lograba que la media conectara con la delantera por lo que no fabricaba ocasiones de gol. Ante el desacierto visitante, el Izarra se mostraba cada vez más atrevido y poco después fue Iker el que lo probó desde fuera del área con un disparo que se marchó muy desviado.
Dos minutos después, ante un Alavés B desconectado, Swiderski tuvo que atajar un disparo de Hualde, que se mostraba muy activo en la media punta ante la pasividad de la zaga albiazul.
En el último cuarto de hora del primer tiempo el Alavés B recuperó el mando del partido y ya no sufrió más en defensa pero su juego fue demasiado lento y previsible por lo que apenas llegó al área así que Fraga vivió un primer acto muy tranquilo.
Sin puntería
El Alavés B se mostró algo más atrevido en los últimos minutos pero no tuvo ni la suficiente ambición ni el suficiente juego y profundidad para crear peligro sobre la portería de Fraga.
Los albiazules dieron un paso adelante cuando el defensa local Pablo Grande vio la segunda amarilla mediada la segunda parte. A pesar de asumir el dominio y jugar en campo contrario ante un Izarra que dio claramente un paso atrás juntando líneas y acumulando jugadores delante de su área, los babazorros fueron incapaces de perforar la portería rival y se fueron sumando un punto que se antoja insuficiente.
Los vitorianos deberían haber aprovechado el haber jugado más de veinte minutos con un jugador más pero demostraron en Merkatondoa que tienen un grave problema con el gol, solo han anotado 15 tantos en veinte partidos. Y este problema se agrava como se pudo ver en Estella.