En la conversación que hemos mantenido con él días antes del pregón, el autor ha expresado su orgullo por representar a toda la ciudad, en la que lleva toda una vida desde su Zaragoza natal, en una celebración tan arraigada. Altarriba ha destacado la importancia cultural y emocional de estas fiestas, subrayando su vínculo con el territorio. Su participación aporta un valor añadido, uniendo tradición y creación contemporánea en un momento festivo muy esperado.
“Es un auténtico orgullo que se hayan acordado de mi nombre en este caso para ser el pregonero y estoy muy agradecido por ello”
Y de repente suena el teléfono y a uno le dicen que si acepta ser el pregonero de este año de las fiestas de San Prudencio y Nuestra Señora de Estíbaliz. ¿Qué responder a este ofrecimiento?
Mi elección como pregonero de esta festividad ha sido una gran sorpresa: no me lo esperaba en absoluto. Recuerdo que recibí la llamada de la Diputación con emoción y me hizo una ilusión enorme.
Aunque no nací en Vitoria-Gasteiz, es aquí donde realmente me he formado como persona y como profesional. Durante casi cuarenta años he desarrollado mi labor como profesor universitario, primero en el antiguo Colegio Universitario de Álava y después en la EHU, en la Universidad del País Vasco, una profesión que me entusiasmaba y de la que guardo un recuerdo muy bonito. En paralelo, también aquí he crecido como escritor, encontrando en el cómic un espacio especialmente satisfactorio.
Por todo ello, considero este reconocimiento un auténtico orgullo que se hayan acordado de mi nombre en este caso.
Para un escritor no habrá sido nada complicado dar forma a las palabras y las líneas de este pregón que escucharemos hoy mismo
Llegué en septiembre de 1975 a esta ciudad para ser profesor, y hoy, al pronunciar este pregón, siento que quienes me escuchan no solo oyen a un autor o a un docente, sino a un vecino más.
Este pregón es, en el fondo, un recorrido personal por la Vitoria-Gasteiz que he vivido durante todos estos años; la ciudad que me acogió desde que vine de Zaragoza, que me formó y que me ha acompañado en cada etapa de mi vida tanto personal como profesional.
Quiero hablar desde la emoción y la cercanía, desde el agradecimiento sincero a una comunidad que siempre me ha tratado con cordialidad. No han sido tiempos fáciles; hemos atravesado años duros, marcados por el terrorismo, especialmente difíciles para quienes nos posicionábamos en contra. Sin embargo, incluso en esos momentos, encontré aquí un espacio donde crecer, donde construir una vida y desarrollar tanto mi vocación docente como mi camino creativo.
He tenido la fortuna de vivir momentos de gran alegría y satisfacción, de ir haciéndome poco a poco un lugar en el mundo de las publicaciones, las editoriales y el cómic. Y estoy convencido de que nada de eso habría sido posible sin el entorno humano que me ha rodeado, sin esa cercanía cotidiana que convierte a una ciudad en hogar.
Vitoria-Gasteiz es, para mí, una ciudad segura, bonita y verde.
Un lugar donde la calidad de vida se percibe en lo esencial: en el trato entre vecinos, en la convivencia, en esa cordialidad que facilita cualquier proyecto y sostiene a las personas. Por todo ello, este pregón es también una celebración compartida.
“Quienes hoy me van a escuchar en este pregón no van a escuchar a un escritor o a un docente, sino a un vecino suyo más”
Llevas en la ciudad más de media vida y ahora eres el pregonero de San Prudencio de este 2026. ¿Podemos decir que Antonio Altarriba ya es más gasteiztarra que maño con todos los respetos a tu tierra y a ese acento que mantienes intacto?
Me defino como un enamorado y un auténtico embajador de Vitoria-Gasteiz. Llegué siendo muy joven, casi con la carrera recién terminada, con la ilusión de quien tiene todo por descubrir. Era un chaval con ganas de aprender, de vivir y de encontrar mi lugar en el mundo. Y lo encontré aquí y lo he disfrutado mucho la verdad.
Han pasado ya cerca de cincuenta años desde entonces, una vida entera en la que la ciudad y su gente han sido fundamentales para convertirme en la persona que soy hoy. Por eso digo, con humor y mucho cariño, que ya me siento más alavés que maño, aunque espero que en Zaragoza no se enfaden por ello.
Durante todo este tiempo, no solo he desarrollado mi carrera profesional, sino que también he construido una relación profunda con el entorno, convirtiéndome en un firme defensor de las virtudes y de los valores de la ciudad; algo de lo que haré mención en el pregón de hoy. Para mí, Vitoria-Gasteiz representa calidad de vida, cercanía y un equilibrio difícil de encontrar, motivos más que suficientes para llevarla siempre por bandera. Y eso que he viajado mucho; pero me quedo con esta ciudad y las personas que viven en ella que me han hecho la vida muy fácil.
El protagonista / Memoria gráfica
Antonio Altarriba es uno de los grandes referentes de la narrativa gráfica en España y Europa, gracias a una obra donde se dan la mano profundidad literaria, compromiso histórico y una mirada íntima sobre la condición humana. Su reconocimiento internacional se consolidó con ‘El arte de volar’, una novela gráfica que reconstruye la vida de su padre y que destaca por su emotividad, rigor narrativo y capacidad para conectar lo personal con lo colectivo.
Altarriba, el pregonero de las fiestas de este año, se caracteriza por un estilo reflexivo y elaborado, donde el guion tiene un peso fundamental, explorando temas como la memoria, la identidad y las heridas del pasado. Una figura imprescindible del cómic contemporáneo.
En el pregón de hoy en el que eres protagonista escucharemos tus palabras, pero eres también un hombre de trazos y que se expresa con ellos. ¿Un dibujo puede decir más que muchas palabras?
Sí, creo que el dibujo o el cómic, por ejemplo, tiene una capacidad especial para concretar ideas y hacerlas muy visuales si las comparamos claro con las palabras. A mí me ha permitido trabajar mucho con metáforas que quizá en otro formato serían más difíciles de expresar. A mi juicio es una forma de explicar sensaciones y conflictos internos sin necesidad de decirlos directamente y me he servido de ello.
Ese tipo de recursos gráficos también me han ayudado en mi vida a entender mejor algunas decisiones que quizá durante mucho tiempo me costaba entender.