Tubos Reunidos anuncia un ERE para sus plantas de Amurrio y Trápaga
La empresa anuncia la medida “ante la compleja situación económica y el contexto internacional actual de los mercados”
“Ante la compleja situación económica y el contexto internacional actual de mercados, en el día de hoy, 30 de enero de 2026, se ha comunicado a los comités de empresa de las plantas de Amurrio y Trápaga el interés de la compañía en mantener una reunión que tendrá lugar el próximo 9 de febrero en las instalaciones de la planta de Amurrio”.
Así comienza la breve comunicación que Tubos Reunidos ha dirigido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en la que informa de su intención de “presentar y explicar de forma clara, directa y transparente las medidas del Plan de Viabilidad que afectarán a cada una de las plantas”, medidas que incluyen un Expediente de Regulación de Empleo (ERE).
Tubos Reunidos cierra el primer semestre con unas pérdidas de 28,4 millones, por el impacto de la política arancelaria
Hoy mismo, la dirección de Tubos Reunidos y los representantes de los comités han mantenido un breve encuentro en el que, según fuentes sindicales, la empresa todavía no ha concretado el alcance que puede tener este ERE sobre una plantilla de unos 1.400 trabajadores. Fuentes citadas por Radio Euskadi no han descartado que el ERE pueda afectar también a la planta de Iruña Oka.
Según ha explicado el comité de la planta de Amurrio en un comunicado, en este encuentro de hoy la dirección de la compañía ha avanzado también una "modificación sustancial de las condiciones de trabajo" que solo afectará a esta factoría.
Malas noticias para la industria alavesa, y más en concreto, para el tejido industrial de Aiaraldea, después de un año en el que la compañía con sede en Amurrio ha venido sufriendo con fuerza el impacto de la política arancelaria desplegada por Estados Unidos y su efecto en los mercados.
Importante impacto de los aranceles
“Las sucesivas medidas de política arancelaria adoptadas por la Administración de los Estados Unidos, con imposición de aranceles a la importación de acero y aluminio que, desde comienzos de junio, se sitúan en un 50%, han provocado una paralización en la toma de decisiones de compra y de inversión por parte de los distribuidores y operadores”, apuntaba el pasado julio la compañía al presentar sus resultados del primer semestre de 2025, cuantificando el efecto total de los aranceles en el ebitda del Grupo en este periodo en unos 15 millones de euros.
Así, la compañía alavesa cerró el primer semestre de 2025 con unas pérdidas de 28,4 millones de euros, frente al beneficio de 40,4 millones que había registrado en el mismo periodo de 2024.
ERTE y suspensión de producción en Texas
Ya entonces, el Grupo puso sobre la mesa medidas como el impulso de mercados complementarios, políticas de contención de costes y medidas operativas para favorecer la eficiencia productiva. Asimismo, anunció un ERTE en la planta de Amurrio desde el 1 de septiembre de 2025 hasta el próximo 28 de febrero que afecta a 848 de sus 959 trabajadores. Tubos Reunidos venía ya de aplicar otro ERTE por causas productivas en su planta de Iruña Oka en el primer semestre de 2025.
El ERTE de Tubos Reunidos, en vigor desde septiembre a marzo
Unos meses después, en octubre pasado, el Grupo anunció la suspensión de forma temporal de la producción de su planta en Texas “debido a la evolución de las condiciones del mercado en EEUU”. “Esta medida, aunque difícil, responde a la necesidad de preservar la sostenibilidad del negocio y garantizar una gestión responsable de los recursos disponibles”, explicó entonces la compañía alavesa.
Tubos Reunidos suspende temporalmente la actividad de su planta de Texas por los aranceles
“Menor impacto social posible”
Con estos mimbres, Tubos Reunidos toma ahora la decisión de plantear un ERE para sus plantas de Amurrio y Trápaga, en el marco de un Plan de Viabilidad “que busca la viabilidad y mantenimiento de la actividad industrial sostenible y del empleo asociado, con el menor impacto social posible”.
Esta noticia, cuyo impacto sobre el empleo está aún por concretar, supone además un nuevo golpe a Aiaraldea, a su tejido industrial y al empleo, que todavía está inmersa en el proceso del ERE de Maderas de Llodio, que prevé cerca de 40 despidos sobre un plantilla de 150 trabajadores, junto con una reducción del 40 % de la producción.
Se da la circunstancia además de que se acaba de cumplir un año del anuncio de cierre de Guardian, también en Laudio.
Preocupación de las instituciones
Tras conocerse el anuncio de Tubos Reunidos, el Gobierno Vasco ha hecho pública una declaración suscrita asimismo por el Ayuntamiento de Amurrio y la Diputación alavesa en la que muestran su preocupación por la “complicada situación” que afronta la empresa.
“Conocemos de cerca el estado de la compañía y la evolución de su negocio. Somos conscientes de la complejidad del contexto comercial y su impacto en el sector de la siderurgia”, apuntan en el comunicado, para añadir que “desde las instituciones vascas vamos a seguir de cerca este proceso, manteniendo comunicación de forma directa y permanente con la dirección de la compañía, los trabajadores y todos los agentes implicados”.
Precisamente, el comité de la planta de Amurrio ha avanzado que tiene prevista una reunión con el Gobierno Vasco y la Diputación alavesa el próximo 13 de febrero, día en que prevé convocar un paro de 24 horas y una movilización en Lakua.
ELA, sindicato mayoritario en ambos comités, ha manifestado en un comunicado su rechazo al ERE, afirmando que "tomará medidas para hacer frente a lo que considera un grave ataque a las plantillas".
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