El Gobierno Vasco ha aprobado el informe de impacto ambiental para el almacén de baterías en Murga, en el municipio de Ayala, un proyecto que ve “fundamental para aumentar el aprovechamiento de las energías renovables”.
El Boletín Oficial del País Vasco (BOPV) publicó el jueves esta resolución de impacto ambiental simplificado para el proyecto de planta PB Navegantes 31 de la empresa sevillana Lemon Tree Power, con una potencia instalada de 30 MW y una energía nominal de 96,7 MWh, en una parcela de 9.950 metros cuadrados.
En el estudio ambiental se plantean tres alternativas, además de la no ejecución del proyecto, que descarta el Gobierno Vasco porque esto “no se alinea con la urgente necesidad de transición energética, la reducción de la dependencia exterior y la mitigación del cambio climático”. En este sentido, recuerda que España y Euskadi tienen una “elevada dependencia energética exterior” por lo que necesitan aprovechar los recursos renovables para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y diversificar fuentes.
La declaración desecha las ubicaciones en dos polígonos por su afección a las masas arbóreas y paisajística, y opta por una en suelo agroganadero en el municipio. Se señala que este almacén de baterías, que tiene un presupuesto de más de 23 millones de euros, no se localiza dentro de espacios naturales protegidos en la Red Natura 2000, en planes de gestión de aves o quirópteros, refugios de interés, áreas críticas para especies sensibles, áreas de interés especial o zonas de protección para la alimentación de aves necrófagas.
El visto bueno a la declaración abre un plazo máximo de cuatro años para la ejecución del proyecto.