Aunque costó que el proyecto arrancase, todo apunta a que la cuenca alta del río Nervión tendrá culminado su nuevo sistema de saneamiento y depuración a lo largo del año próximo. Al menos eso se extrae del comunicado emitido por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a raíz de la visita que ha realizado este mes a las obras la presidenta de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, Bárbara Monte Donapetry. 

En concreto, esta acudió a la EDAR de Basaurbe y a un tanque de tormentas del lote 1 de los colectores, en compañía del diputado general de Álava, Ramiro González; la diputada de Agricultura y Medio Natural, Amaia Barredo; y el director general de URA, Antonio Aiz; así como de las personas al frente de las alcaldías de los municipios a los que van a prestar servicio estas infraestructuras. Es decir, la alcaldes de Laudio, Ainize Gastaka; y los alcaldes de Amurrio (Txerra Molinuevo), Ayala (Prudencio Otegi), y Orozko (Aitor Iza), con una población futura de 39.400 habitantes y un destacado tejido industrial.

Las actuaciones citadas se enmarcan en el actual Esquema de Saneamiento del Alto Nervión, que contempla la construcción de dos redes de colectores, una para el río Nervión y la otra para su afluente, el Altube, que han de conducir las aguas residuales hasta dos plantas depuradoras, en Markijana y en Basaurbe. Su ejecución fue declarada de interés general del Estado mediante la Ley 10/2001, de 5 de julio, y el presupuesto conjunto de toda la actuación asciende a 70 millones de euros.

colectores Las dos redes independientes de colectores verterán sus aguas residuales a las depuradoras de Basaurbe y Markijana. El sistema de colectores de la depuradora de Basaurbe, con una longitud de 7,5 kilómetros, recogerá los vertidos de los municipios de Llodio (Álava) y Orozko (Bizkaia), con una población futura estimada de 24.300 habitantes. Por su parte, el sistema de colectores de la depuradora de Markijana hará lo propio con los vertidos de los municipios alaveses de Amurrio y Ayala, con una población futura estimada de 15.100 habitantes. En este sistema, la longitud de los colectores es de 19,75 kilómetros.

De aquí que la licitación de las obras se dividiera en dos lotes. El primero, con un coste de 21.073.135,55 euros, es el del sistema Markijana y ya ha sido ejecutado y recibido el 24 de octubre de 2023. Por su parte, el correspondiente al sistema Basaurbe, se inició el 14 de enero de 2021 y continúa en ejecución por un coste de 12.107.757,06 euros. En el momento actual, faltan por desarrollar los trabajos de conclusión de la zona de Laudio, y toda la parte relativa a Orozko. Asimismo, se está tramitando un modificado del expediente para poder adecuar la situación sobrevenida de las obras.

Plantas depuradoras Por lo que respecta a las plantas depuradoras, tanto la de Markijana como la de Basaurbe continúan en ejecución, con un coste estimado respectivo de 14.391.668,08 y 14.108.393,86 euros, respectivamente; pero en ambos casos van “con adelanto respecto la previsión inicial”.

En concreto, la obra de la EDAR de Basaurbe dispone ya de todos los equipos, a falta de las pruebas, y resta el acondicionamiento urbanístico y vegetal de la parcela, así como la ejecución de una obra de emergencia para proteger la obra de un deslizamiento de una ladera. Así las cosas, se estima la conclusión de los trabajos durante este 2024, a la espera de realizar las pruebas de puesta en marcha y explotación cuando se concluyan las obras de los colectores que alimentan la EDAR. En cuanto a la EDAR de Markijana se prevé su terminación y pruebas durante el año 2025. 

Visita de la presidenta de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico a las obras de la EDAR de Basaurbe.