Los llamamientos desde la Diputación Foral de Álava para que los viticultores se sumen a los grupos que localizan y combaten la polilla del racimo están dando sus frutos positivos, ya que la suma de parcelas es el factor clave para lograr la erradicación de esa plaga.
En estos momentos hay grupos en casi toda la comarca como se aprecia en el mapa que se elabora y actualiza a partir de los datos proporcionados por los viticultores participantes. Ellos constituyen el grupo de desarrollo en Rioja Alavesa de una estrategia de lucha contra la polilla del racimo como herramienta informativa para la expansión de la técnica en la comarca. Y, a través de esos mapas, se muestran las parcelas en las que se está usando la técnica, las parcelas en las que no se aplica pero pertenecen a explotaciones que aplican en otras parcelas y parcelas de explotaciones que no usan la técnica pero han mostrado su interés en la misma. Asimismo, en la cartografía se marcan los puntos donde hay instaladas trampas.
La coordinación de las tareas se lleva desde la Casa del Vino de Laguardia, y en colaboración con Neiker, se realiza el seguimiento del vuelo de esta plaga.
Aunque son dos las zonas vitivinícolas, la incidencia es muy diferente. En la del txakoli, en la comarca de Aiala, la afectación es muy pequeña, pero en Rioja Alavesa es muy variable. Y es que los factores que determinan esa variabilidad son los siguientes: la campaña vitícola, las distintas subzonas dentro de la comarca, la ubicación de los distintos pagos y los umbrales de daños establecidos en base al tipo de viticultura a realizar. Sin embargo, en una zona como Rioja Alavesa donde se ha apostado por una viticultura de calidad, esta plaga puede tener una mayor importancia dado que las penetraciones de las larvas pueden favorecer la posterior podredumbre de los racimos.
Tras algunas experiencias llevadas a cabo en la comarca de Rioja Alavesa en años anteriores, la Diputación Foral ha mejorado las bases reguladoras de la ayuda para la estrategia de lucha contra la polilla del racimo (Lobesia botrana) mediante la aplicación de técnicas de confusión sexual en viñedo.
El método de lucha contra la polilla del racimo mediante técnicas de confusión sexual es un método cuya efectividad lleva tiempo demostrada, así como la relación causa efecto entre el desarrollo de la polilla del racimo en los viñedos y la aparición de botrytis en el periodo de maduración de la uva, lo que redunda de forma directa y negativa en la calidad del fruto y por tanto de los vinos.
Para los viticultores, la polilla del racimo “es una puerta de entrada a la botrytis”. En síntesis, “producen un daño que aparentemente no es tan importante, pero que directamente es muy grave, sobre todo cuando vienen en septiembre y octubre malas condiciones de lluvias y temperaturas altas, que favorecen el desarrollo de hongos. Es el momento en el que la polilla se abre la puerta a la botrytis”.
Este método de confusión sexual “consiste es esparcir feromonas de la propia polilla en el viñedo, que lo que hacen es confundir al macho que no llega a encontrar a las hembras y no se produce la fecundación”. Añaden que “no se mata a los insectos, pero se les impide reproducirse”. Este sistema de control lleva tiempo implantado en otras zonas vitivinícolas, así como en algunas zonas concretas dentro de la denominación de origen Rioja con excelentes resultados, aunque no está suficientemente implantada todavía en nuestra zona, por lo que la Diputación tiene gran interés en promover la utilización de esta técnica en las comarcas vitícolas de Álava. El problema que presenta tiene que ver con el tamaño de las explotaciones, pequeñas en Rioja Alavesa, por lo que es necesario sumar manchas grandes, de varios viñedos, para que la lucha sea efectiva.