Que la tecnología va por delante de la sociedad y sobre todo de las leyes es algo que más que conocido, y para dar a conocer la verdadera dimensión de lo que ocurre en la red, singularmente en materia de ciberacoso, la presidenta de la asociación Stop Violencia de Género Digital , Encarni Iglesias, ha comparecido en la mañana de este lunes las Juntas Generales alavesas a petición de Elkarrekin Araba.

Iglesias ha reclamado a las instituciones que se esfuercen para visibilizar las graves situaciones de ciberacoso que se producen, tanto a hombres como a mujeres, y especialmente entre adolescentes, mediante campañas sencillas; y que impulsen la formación de psicólogos, agentes de la autoridades y otros profesionales para abordar el problema de manera adecuada.

La presidenta de Stop Violencia de Género Digital ha subrayado ausencia de una adecuada educación digital tanto entre los jóvenes como entre sus progenitores en torno a la autoprotección en Internet mediante, por ejemplo, la correcta gestión de contraseñas, lo que expone a la población a “una violencia que todos podemos sufrir porque es muy fácil de ejercer”.

Y ha expuesto para demostrarlo el caso real de una mujer a la que se diagnosticó un trastorno obsesivo compulsivo que estuvo a punto de costarle un ingreso psiquiátrico. La víctima aseguraba que su expareja la acosaba e incluso le decía qué ropa interior llevaba, lo que llevó a sus allegados a creer que tenía un problema mental. Finalmente se pudo probar que su acosador pudo acceder a la cámara, las aplicaciones y los altavoces del portátil que tenía en su habitación.

“Internet puede arruinarnos la vida. Todos tenemos acceso a las cifras de suicidios y cómo han subido en edades adolescentes; la falta de educación digital nos está llevando a situaciones muy peligrosas; nadie nos ha dicho que cuando subimos a Internet una imagen deja de pertenecernos, que las claves son totalmente privadas, que si se comete un delito con mi terminal la responsable soy yo, que puedo poner antivirus en un teléfono”, ha señalado Iglesias.

Además, ha dicho, a este fenómeno se suma una regresión entre los más jóvenes sobre el concepto del amor romántico, y así tanto chicas como chicos consideran el control de la pareja como una muestra de fidelidad, y no de acoso.

A día de hoy, ha añadido, “se pueden difundir imágenes de una ex, insultar, difamar, amenazar, se crean perfiles falsos; se crea en las mujeres un estado de ansiedad constante”. En el caso de los hombres lo que más abunda es la extorsión sexual por parte de mafias.

"Cuanto más se denuncie más en serio se tomará; Internet va a mil por hora y el poder judicial ya sabemos cómo va"

Encarni Iglesias - Presidenta de Stop Violencia de Género Digital

En gran parte de las ocasiones este tipo de acoso no se denuncia, por vergüenza o desconocimiento de que se es víctima de un delito, y por ello ha insistido en la necesidad de formar a la población para que a su vez la Ley actúe. “Cuanto más se denuncie más en serio se tomará; Internet va a mil por hora y el poder judicial ya sabemos cómo va”, ha enfatizado.

Además, ha pedido que se promueva la denuncia a las plataformas que favorecen este tipo de prácticas y que parte de sus beneficios se destinen a campañas de protección. En ese sentido, ha valorado la política de Tik Tok frente al acoso en comparación con la de otras empresas como Facebook.