Las medidas sociales que más urgen
Nuevas leyes, más ayudas o, simplemente, una mayor interlocución. Son algunas reivindicaciones que hacen a DNA abogados, cuidadores, comerciantes o pensionistas para el posible nuevo gobierno en Madrid tras el 10-N.
Si va a haber desbloqueo político o no tras este 10-N es la pregunta que sobrevuela en el Estado desde que el pasado septiembre se confirmaron los peores presagios respecto a otros nuevos comicios tras el fracaso de las negociaciones en Madrid. Inevitable también ha sido el interrogante que desde entonces ha surgido entre diversos agentes sociales en cuanto a si el nuevo morador de Moncloa ayudará a quitar el candado de su situación, que consideran también estancada, como cuentan a DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA, pensionistas, comerciantes, cuidadores de personas con dependencia y la asociación Clara Campoamor, quienes reclaman cambios legislativos, más dotación presupuestaria e interlocución.
“Reformulación total”
José Miguel Fernández, abogado de la asociación Clara Campoamor, evidencia lo mucho que queda para avanzar en igualdad y violencia de género. “Lo fundamental sería cumplir el pacto de Estado, ejecutando todas sus medidas, e implementarlo. Hay que invertir en educación, formación y sensibilización para avanzar en igualdad, empezando por los colegios e institutos, para educar en valores y derechos humanos. No podemos olvidar que la igualdad es el artículo 1 de la declaración de Derechos Humanos”, destaca. El fin de ello es prevenir, porque “quizás estamos gastando demasiado tiempo y leyes en los quirófanos, pero no en la prevención”. En cuanto a violencia de género, considera que habría que reformular toda la legislación para superar esta lacra. “Falla, en concreto, que, por desgracia, el sistema judicial está yendo en contra de las mujeres. Hay doble victimización. No hay sensibilidad de género en el poder de justicia. No hay formación ni sensibilización tampoco en todos los agentes que intervienen: desde policía, abogados, magistrados, fiscales, etc. Las mujeres se encuentran con muchísimos obstáculos y puedo poner mil ejemplos”, lamenta. De esas “muchísimas cosas” que hay que reformular es que no se considere atenuante el arrepentimiento “porque el derecho penal hay que adaptarlo. Tenemos que tener en cuenta que está hecho solo para castigar, pero en violencia de género hay más cosas. La realidad es que la justicia está siendo muy dura con las mujeres, en vez de ser al revés. El estatuto de la víctima es papel mojado para ellas. En mi opinión y en la de la asociación, el machismo ha pervertido el sistema judicial y lo ha vuelto en contra de las mujeres: desde la guarda y custodia compartida, desde los puntos de encuentro familiar, desde las comisarías...”, censura. Por no hablar, como añade, de la polémica entre abuso y agresión sexual en los casos de las manadas (la de Pamplona y la de Manresa), “porque el feminismo, entendido como igualdad, ha evolucionado mucho más rápido que la justicia. Por eso habría que repensarse el sistema judicial”. Pese a ello, en Clara Campoamor tienen esperanza de que se avance. “Creemos que sí. Gracias al movimiento feminista actual vamos a poder seguir peleando. La igualdad logró grandes éxitos en los 90 y en los 2000, pero luego el machismo ha revertido estos éxitos. Cuando a alguien se le remueve el poder, se enfada y eso ha pasado tras la nueva ola feminista”, destaca.
“Potenciar lo público”
Cuando a Iñaki Martín, portavoz de Pentsionistak Araba, se le pregunta por cuáles son las medidas más urgentes en pro de los pensionistas, recuerda un clásico lema de las protestas: “Gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden”. Para ello, es vital, como dice, que se ponga en marcha lo que desde hace 22 meses reivindican 20.000 pensionistas en más de 90 localidades de Euskal Herria . “No sabemos lo que va a pasar tras estas elecciones. A nosotros nos preocupó mucho que hubiera una nueva convocatoria electoral porque hubo oportunidad de que hubiera un gobierno de izquierdas, que en teoría, contemplaba bastante de nuestras reivindicaciones, pero, de momento, no ha sido así”. En cualquier caso, al futuro dueño de Moncloa piden que “por ley se garantice que las pensiones se revaloricen según el IPC, que se derogue la reforma de las pensiones y con ello, el factor de sostenibilidad. También queremos que haya una pensión mínima digna de 1.080 euros, aunque habría que revisarla porque ha quedado desfasada desde que la pedimos hace dos años. Y acabar con la brecha de género de las pensiones, que llega al 40%”.
“Que nos hagan caso”
“Esperanzado”, al menos, con que las cosas puedan ir a mejor durante la próxima legislatura dice estar Txema Alonso, presidente de Comercio Vitoria, miembro de la junta directiva de los comerciantes de la calle Gorbea y propietario de la tintorería Garbiñe desde hace 35 años. Si bien, confiesa que seguir la retransmisión del debate electoral a cinco candidatos del lunes le dejó todavía más desconcertado. “Me quedé hasta la una de la noche pensado si iban a decir alguna medida concreta para que el país avance y lo único que vi es cómo se enzarzaban entre ellos”, reprocha. Sin embargo, Alonso tiene claras cuáles serían esas propuestas que necesitan los minoristas. “Puedo hablar del comercio de Vitoria, y de nuestra asociación, en la que llevamos metidos desde hace 25 años. Hemos visto pasar muchos gobiernos y algunos hasta con buenas ideas. El comercio necesita, sobre todo, que nos hagan caso, pero no mediante gestores que ponen en asociaciones porque no pueden saber, si no tienen un negocio, cómo puede estar el comercio de Vitoria”, resalta. De ahí que una buena iniciativa sería mejorar la interlocución para evitar errores, como lo califica, de las calles peatonales, que, a su juicio, llevan a cerrar más tiendas. “La gente no quiere hacer una ginkana cuando va de compras con su coche. Y un ejemplo claro son los centros comerciales, que destinan las tres cuartas partes de su superficie a aparcamientos”, enfatiza.
Lo que sí que es bueno es que haya “un verdadero mix comercial, donde encuentres un poquito de todo, para que sea un centro comercial abierto, y donde se pueda dejar el vehículo en una zona porque los informes dejan claro que el cliente prioriza poder llegar con su coche a las zonas comerciales”. De lo contrario, afirma que el centro se llena de restaurantes y franquicias, en detrimento del comercio autóctono, “que día a día está desapareciendo. Estamos haciendo una ciudad sin identidad comercial propia”, lamenta.
Otro mecanismo que ayudaría sería una “ventanilla única, que nos la tienen prometida desde hace años, para que en una semana se pueda abrir un local, en vez de esperar dos meses a que nos den los permisos y en los que pierdes dinero al tener que pagar el alquiler del local”. No en vano, lamenta estar en el país de Europa “que más aprieta a los autónomos. Somos la especie más castigada, los que tarifas más altas pagamos, estemos funcionando o no. Hay momentos en los que hay buenas rachas y otros, como el que pasamos ahora, en los que tenemos que pagar lo mismo”. E insisten en que otra de las cosas que les perjudica es que a la hora de emitir una factura y sin haberla cobrado, “ya se está pagando el IVA” y que no haya rebajas en la Seguridad Social a la hora de contratar a alguien, “porque si no, no me puedo poner enfermo”.
“Siete años sin cotizar”
Alberto Blanco, presidente de Ascudean, subraya que una de las cosas que más urgen a los cuidadores es que “les tomen más en serio, porque los recortes que hacen siempre los hacen con los cuidadores”. Recuerda cómo las personas no profesionales que se encargan de echar una mano a las personas con dependencia han estado “siete años, perdidos, sin cotizar ni nada”, desde que el gobierno de Rajoy eliminó las cotizaciones a familiares dependientes. Situación que cambió en abril, cuando entró en vigor un decreto de medidas urgentes para la garantía de igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo. “Haber estado esos siete años sin ayudas fue un palo muy importante para todas esas familias”, declara. Otro revulsivo sería “mejorar las prestaciones de ley de dependencia “en todos los sentidos” para que hubiera más disponibilidad porque en este sentido está muy cojo”. Añade que otra situación común es que hay muchas familias que no cobran el PD (la prestación económica para el entorno familiar) y no las cuentan como cuidadoras.
A Ascudean también le “corre prisa” que le lleguen, por fin, las ayudas para adecentar la parte de su sede destinada a formación.