El kotxotxo vuelve por La Blanca
El gremio de pasteleros alavés rescata este bizcotxo del siglo XVIII unido a la devoción de la patrona de Vitoria
Vuelve a casa, pero no por Navidad, tal y como hace un famoso turrón, sino por La Blanca ya que la Asociación de Pasteleros y Confiteros Artesanos de Álava acaba de rescatar la receta olvidada del kotxotxo, un bizcocho redondo y esponjoso, a base de maicena, que data del siglo XVIII y que desde este mismo fin de semana volverán a poner a la venta, a 25 euros el kilo, tras el éxito de la investigación sobre este postre perdido pero vinculado a la devoción de la patrona de Vitoria. “Son muy dulces. Diré que saben a besos de monja. Van muy bien con un moscatel, con un café con leche, con un chocolate o simplemente para una merienda. Y para los mayores también porque es muy suave y para los niños más”, destaca Luis López de Sososaga, presidente del gremio alavés de pasteleros y uno de los promotores de esta iniciativa. Precisamente, el significado de kotxotxo hace referencia a su textura y sabor, ya que su nombre, que procede del euskera, viene de rico y dulce. Una de sus primeras referencias aparece en un documento de 1757, firmado por la pastelería Susarrena de Gasteiz y dirigido a las Cortes de Navarra, en relación al encargo de estos bizcochos. “En 1757 las Cortes de Navarra, después de las corridas de San Fermín, daban una merienda a los diputados, a quienes invitaban a un chocolate con algún dulce. En ese mismo año, una pastelería de Vitoria, Susarrena, envió 290 libras de dulces confitados y 79 docenas de kotxotxos”, especifica López de Sosoaga.
La presentación de este dulce tuvo lugar ayer en la sede de la Cofradía de la Virgen Blanca (calle Zapatería, 33-35) ya que, como asegura López de Sosoaga, es un dulce históricamente ligado tanto a la devoción de esta Virgen como a la ciudad. Hasta tal punto era así que en un texto de 1901 Colá y Goiti, se cita a Ladislao de Velasco en sus Memorias del Vitoria de antaño, que hasta llegó a sintetizar con la condición de vecino de Gasteiz en uno de esos dichos populares. “¿Has ido a Vitoria? ¿Has visitado la Virgen Blanca? ¿Has comido kotxotxos?”.
Sin embargo, “sin saber muy bien por qué” su receta se traspapeló con el paso del tiempo, tal y como el mismo López de Sosoaga comprobó con un repaso al recetario de su abuelo, fundador de este negocio familiar con siglo y medio de vida, donde encontró la forma de hacer este bizcocho. Un olvido al que se pretende poner fin con el reparto este domingo en la celebración de la décima edición de los Auroros, desfile que organiza la Cofradía de la Virgen Blanca, y con su comercialización, a 25 euros el kilo, en los ocho establecimientos de la Asociación de Pasteleros y Confiteros Artesanos de Álava, un colectivo que cumple 40 años de historia.
Qué es. Es un bizcocho esponjoso, que data del siglo XVIII, unido a la capital alavesa y a la devoción de la Virgen Blanca que desde este fin de semana se pone a la venta y el domingo se repartirá en la procesión de los Auroros, al ser un acto vinculado a la patrona de Vitoria.
Dónde encontrarlo. A 25 euros el kilo, se empezará a repartir en los ocho establecimientos que forman la Asociación de Pasteleros y Confiteros Artesanos de Álava, un colectivo que cumple 40 años de historia, y que está formada en la actualidad por Confituras Goya, La fábula de Olga, La Peña Dulce, Pastelería Dantzari, Pastelería Los Artesanos, Pastelería Luis López de Sosoaga, Pastelería Nalda y Pastelería Txistu.
El presidente de los pasteleros alaveses ensalza el dulce y suave sabor de este postre de Vitoria.