Una mezquita en Estrasburgo tensa la relación entre Francia y Turquía

El Gobierno de Macron rechaza la construcción del mayor templo musulmán de Europa y su financiación

27.03.2021 | 23:23

Estrasburgo – La tensión diplomática entre Francia y Turquía, con repetidos dardos que se han dirigido en los últimos meses sus dos presidentes, Emmanuel Macron y Recep Tayyip Erdogan, resurgió esta semana a cuenta de la construcción de una mezquita en Estrasburgo, presentada como la mayor de Europa. Macron dijo que no tiene dudas de que por parte de Turquía "hay intentos de injerencia extranjera en la política francesa".

En una comparecencia el jueves al término del Consejo Europeo, el presidente francés habló de la financiación por ese país de asociaciones de la comunidad turca en Francia. Sin nombrarla directamente, aludió a Millî Görüs, la asociación que está al frente de las obras del polémico macroproyecto de mezquita en Estrasburgo y aprovechó para criticar al Ayuntamiento de la ciudad al que reprochó haber sido complaciente con esa organización musulmana. Dos días antes, su ministro del Interior, Gérald Darmanin, ya había cargado contra el Ayuntamiento por subvencionar con 2,56 millones de euros la megamezquita, de 7.000 metros cuadrados.

asociación sospechosa Darmanin recordó que Millî Görüs se negó a firmar la carta de los valores del laicismo con la que sí se han comprometido varias de las grandes agrupaciones musulmanas de Francia. El presidente de Millî Görüs Francia, Fatih Sarikir, aseguró que no se han adherido a ese documento porque equivale a decir que "la República es superior a tu dios", pero rechaza que el grupo sea integrista o islamista.

La alcaldesa, Jeanne Barseghian, se defendió asegurando que el Gobierno no le había informado de que Millî Görüs era un vector de injerencia turca.

El presidente de la confederación islámica Millî Görüs, Eyüp Sahin, que encabeza también el proyecto de la mezquita solicitó subvenciones a la Colectividad Europea de Alsacia y a la Región Gran Este, pero lo han rechazado.

La controvertida subvención está pendiente de un voto definitivo, que el concejo quiere condicionar a que se constaten que la asociación se ajusta a los valores republicanos de la asociación. En cualquier caso, las obras no finalizarán antes de 2025.