Bruselas impulsa un plan para modernizar la Unión Aduanera

La iniciativa busca mejorar el control sobre el comercio electrónico, controlar los pagos y evitar los fraudes

28.09.2020 | 23:29

Bruselas – En su 52º cumpleaños, la Comisión Europea presentó un plan de acción para hacerla "más inteligente, innovadora y eficiente". Entre las iniciativas destacó un mayor intercambio de datos con fines aduaneros, mejor control sobre el comercio electrónico y la puesta en marcha de una ventanilla única. "Europa deber ser más resiliente en la esfera social, económica, geopolítica, verde y digital. Como piedra angular de nuestro Mercado Interior, la Unión Aduanera está en el corazón para afrontar estos desafíos". Así anunció Paolo Gentiloni, comisario de Economía, el nuevo Plan de Acción para la Unión Aduanera de la UE. La Comisión Europea quiere adaptar este espacio de normas comunes a efectos aduaneros a un mundo cada vez más tecnológico y globalizado. Para ello, Bruselas aboga por mejorar el uso de datos a tales efectos, fomentar la cooperación dentro de la UE y con las autoridades aduaneras de otros países o facilitar los procesos burocráticos a través de un solo portal. Para hacer la Unión Aduanera "más innovadora, inteligente y eficiente", el Ejecutivo comunitario creará un nuevo centro de coordinación dentro de la Comisión "para recopilar, analizar e intercambiar datos aduaneros" con el fin de detectar sus puntos débiles y estar mejor preparados ante futuras crisis. A este fin también contribuirá un nuevo grupo de reflexión formado por representantes de los Estados miembro.

las pérdidas por fraude Otra de las arterias del plan pasa por aumentar la vigilancia y el control de los pagos en línea para evitar los fraudes acentuados con el comercio electrónico. La UE perdió en 2018 140.000 millones de euros por fraude en el IVA. Además, Bruselas quiere poner en marcha la creación de una ventanilla única para facilitar a las empresas las tramitaciones. Así lo explicó Gentiloni durante la rueda de prensa: un agricultor no tendrá que hacer diferentes declaraciones fitosanitarias de sus productos. El Ejecutivo comunitario estima que esta práctica ahorrará unos 690 millones en los próximos siete años.