Von der Leyen reclama “una nueva vitalidad” para la UE

La presidenta de la CE pone en valor un modelo que priorice “el bienestar” por encima de “la riqueza”

16.09.2020 | 23:01
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, durante su comparecencia de ayer. Foto: Oliver Hoslet (Efe)

bruselas – La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula Von der Leyen, instó ayer a que Europa recupere "una nueva vitalidad" después de constatar la "fragilidad" a la que se ha visto expuesta por la pandemia de coronavirus, ante la que pidió reforzar las competencias comunitarias en el ámbito sanitario.

Von der Leyen abrió su primer discurso del estado de la Unión ante el Parlamento Europeo con un homenaje a los trabajadores en primera línea frente a la pandemia, una crisis que, reconoció, ha puesto de manifiesto "las debilidades de los sistemas de salud y los límites de un modelo que valora la riqueza por encima del bienestar". "Es el momento de que Europa lidere el camino desde esta fragilidad a una nueva vitalidad. Hemos redescubierto el valor de lo que tenemos en común, mostrado lo que es posible cuando confiamos unos en otros y en nuestras instituciones europeas", dijo Von der Leyen.

La alemana anunció que ha enviado una carta al presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, y a la canciller alemana, Angela Merkel, cuyo país preside este semestre el Consejo, detallando las iniciativas legislativas que la Comisión quiere presentar en el año 2021. Se trata de 44 "propuestas clave" en ámbitos como la transición ecológica o la digital, el capítulo económico o la promoción de los valores fundamentales europeos.

más competencias en sanidad "Está más claro que nunca que debemos discutir la cuestión de las competencias en Sanidad", pidió Von der Leyen, que aseguró que este debe ser uno de los pasos para mejorar la preparación europea ante futuras crisis y la gestión de amenazas sanitarias transfronterizas. En la UE, las competencias en Sanidad recaen en su casi totalidad en los Estados miembros y son también ellos los que deben ponerse de acuerdo para cederlas a Bruselas, un extremo que podría conllevar cambios en los tratados.

reducción de emisiones La esperada propuesta de incrementar el objetivo de reducción de emisiones contaminantes para 2030, que pasaría del 40% a "al menos el 55%" frente al nivel de 1990, fue el centro del capítulo climático del discurso de Von der Leyen, quien advirtió de que el statu quo no servirá para cumplir con el Acuerdo de París. Aunque reconoció que la tasa del 55% es escasa para algunos y excesiva para otros, dijo que esta meta "pone a la Unión Europea en el camino firme para la neutralidad climática en 2050".

el debate migratorio A la espera de que la Comisión presente la próxima semana su nuevo texto para reformar el sistema migratorio europeo, Von der Leyen no adelantó ningún detalle de esta propuesta, aunque sí dijo que "hay que hacer una diferencia entre quienes tienen derecho a quedarse y quienes no". También avanzó que "abolirá" la regulación de Dublín que hasta ahora concentraba las normas de la gestión migratoria europea y que determina que los migrantes llegados a Europa deben solicitar asilo en el país por el que entran, lo cual sobrecarga a los países del sur del continente. La presidenta apenas hizo una breve mención al incendio en el campo de refugiados más grande de Europa, en Moria (Grecia).

iniciativas

En el ámbito sanitario. Con el fin de prepararse mejor para próximas crisis sanitarias, la presidenta de la Comisión Europea plantea el refuerzo de la Agencia Europea del Medicamento y el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades, además de la creación de una reserva estratégica para evitar la dependencia de la UE de terceros países.

En lo referido al clima. Ursula Von der Leyen quiere que un 37% de las inversiones del plan de recuperación europeo, dotado con 750.000 millones de euros, se gaste de forma directa en los objetivos del Pacto Verde.

En el capítulo migratorio. La presidenta de la Comisión Europea anuncia que abolirá la regulación de Dublín, que hasta ahora concentra las normas de la gestión migratoria europea, aunque recalca: "Hay que hacer una diferencia entre quienes tienen derecho a quedarse y quienes no".