La UE evita condenar los centros secretos donde Grecia encierra a los refugiados

'The New York Times' desvela la existencia de lugares donde les golpean, quitan las pertenencias y los incomunican

12.03.2020 | 00:24
Una familia de refugiados camina en Edirne, junto a la alambrada de la frontera entre Turquía y Grecia. Foto: Efe

Bruselas – El Gobierno griego encierra a migrantes y refugiados en centros secretos. Sin registrar sus nombres y datos personales. Sin acceso a abogados o asistencia legal. Después, los envía de regreso a Turquía. Es el escenario que revela una investigación de The New York Times en suelo europeo. La Comisión Europea se escuda en que es competencia nacional investigar las denuncias. Hoy Von der Leyen abordará el tema con el Ejecutivo heleno.

Golpeados. Despojados de sus pertenencias. Encerrados en centros incomunicados y extrajudiciales. Sin acceso a asistencia legal. Y previo a una devolución en caliente a Turquía. Una investigación de The New York Times dibuja este escenario en Grecia, el "escudo de la Unión Europea", según palabras de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

El reportaje ha llegado a la sala de prensa del Berlaymont. Durante cerca de media hora, los periodistas han preguntado a la Comisión su respuesta ante estos hechos. Pero el Ejecutivo comunitario ha evitado pronunciarse escudándose en que es competencia de los Estados miembros abrir una investigación.

"Las autoridades griegas hacen frente a una tarea difícil en tiempos excepcionales, pero toda acción debe estar en línea con los derechos fundamentales y de forma proporcional", señalaba al respecto Adalbert Jahnz, portavoz de la CE. "Esperamos que las autoridades estudien cualquier denuncia sobre actos ilegales o uso de la fuerza", agregó."Los derechos fundamentales deben ser respetados en línea con la legislación europea. Y son los Estados miembros y las autoridades judiciales quienes deben aplicarla", apuntó ante la insistencia de los periodistas. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, abordará el tema con Kryriakos Mitsotakis, primer ministro griego, en su visita de hoy a las islas griegas.

mensaje contenido Ante los ataques y el uso de violencia reportado por la policía griega en su frontera con Turquía, el mensaje de la UE fue contenido. Bruselas respalda que el control fronterizo y el respeto de los derechos humanos son compatibles y cierra filas con Atenas. Aunque Von der Leyen admitió esta semana que el "uso desproporcionado de la violencia no es aceptable".

La hoja de ruta del Ejecutivo comunitario pasa por abordar la situación en "contacto continuo y directo" con el Gobierno griego. Sin embargo, no ha dado ningún paso sobre los instrumentos que tiene para garantizar el respeto del acervo comunitario, como es la apertura de un procedimiento de infracción. Hace unos días, Atenas aprobó una ley para prohibir el derecho al asilo durante un mes. Una acción calificada como ilegal y "sin base jurídica", según la ONU. "El derecho al asilo debe respetarse", aseguraba esta semana la propia Von der Leyen. "La Comisión tiene muchos instrumentos para garantizar la aplicación de la legislación europea y para cumplir con su labor como guardián de los tratados. No puedo decir por qué la Comisión ha hecho una cosa u otra en esta caso particular", explicaba el portavoz.

Así, de momento Bruselas no va más allá de abordar la situación de derechos humanos con el Gobierno griego. Algo que le ha valido no pocas críticas. La Comisión pidió medidas cautelares al Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) tras la entrada en vigor de la polémica ley de jubilación de jueces en el marco de la reforma judicial en Polonia por prever que podía reportar un daño irreparable.

Por su parte, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, aseguró que "no hay diferencia entre lo que hicieron los nazis y las imágenes en la frontera griega", en una escalada de las críticas al país vecino, al que acusó de violar el derecho internacional por reprimir a migrantes y refugiados. Erdogan, que el lunes se reunió con los altos cargos de la UE en Bruselas y aspira a renegociar el acuerdo migratorio de 2016, advierte de que Turquía seguirá dejando pasar a quienes quieran seguir su camino hacia países europeos. Mantendrá está política hasta que la UE acceda a las demandas de Ankara, entre ellas avances hacia la adhesión de Turquía en el bloque comunitario.