Heridas de arma blanca en la mujer hallada muerta en Gipuzkoa

La Ertzaintza confirma que se trata de una joven de Donostia cuya desaparición se denunció el día 1

06.01.2021 | 00:13

aizarnazabal – El cuerpo sin vida hallado este lunes en Aizarnazabal es el de la donostiarra de 32 años Aintzane Pujana, desaparecida el pasado 1 de enero en esta localidad guipuzcoana. Al parecer, la joven se habría desplazado allí a celebrar la Nochevieja en una casa rural en la que se celebraba una fiesta en la que tuvo que intervenir la Ertzaintza. Un grupo de operarios que trabajaban en una zona de matorrales cercana al río Urola del barrio Etxabe dieron el lunes con su cadáver, que presentaba entre seis y ocho cuchilladas de arma blanca. Efectivos de la Policía Vasca trabajaron ayer en el lugar en busca de pistas que pudiesen esclarecer lo ocurrido y sin descarta "ningún escenario".

En una zona de matorrales, junto al río Urola, pero a escasos metros de un puente que conecta con varios caseríos del barrio Etxabe de Aizarnazabal y fácilmente accesible. Allí fue encontrada sin vida el lunes Aintzane Pujana. Fuentes de la investigación confirmaron ayer, y a falta de los resultados de la autopsia, que la víctima recibió entre seis y ocho cuchilladas.

Al parecer, su pareja fue la que denunció su desaparición el primer día del año sobre las 22.00 horas, pero no fue hasta este lunes, cuando un grupo de operarios dio con su cadáver. La joven se había desplazado a Aizarnazabal para alojarse en una casa rural en la que se celebró una fiesta con en torno a 20 personas. Tras recibir quejas de los vecinos, sobre las 3.30 horas, agentes de la Ertzaintza se dirigieron al lugar y desalojaron a los ocupantes. Entre las personas identificadas no se encontraba la víctima, que, no obstante, sí figuraba como una de las personas que se iba a alojar allí.

Sin descartar "ningún escenario", agentes de la Policía Vasca rastrearon durante la jornada de ayer la zona en la que fue hallada la mujer. La sección de intervención subacuática llegó a extraer una prenda roja y una cinta verde del río Urola, aunque, por el momento, se desconoce si estos dos hallazgos tienen relación alguna con la víctima. Posteriormente, los mismos operarios que dieron con la joven el lunes se encargaron de desbrozar el terreno con el fin de facilitar la búsqueda de pesquisas que pudiesen esclarecer el suceso.