alerta sanitaria

De Madrid al infierno

30.09.2020 | 00:10
Una pareja se da un beso con las mascarillas puestas en el metro de Londres. Foto: Victoria Jones (Europa Press)

Madrid parece ser la ciudad que está aplicando más medidas de movilidad ante la covid-19. Pero no paran de subir las cifras de contagio. ¿A qué se debe este fenómeno? Y lo más importante: ¿cómo están actuando el resto de capitales europeas?

datos del día

10.000

sanitarios por comunidad Ese será el número hasta el que el Gobierno español amplió ayer la cantidad de sanitarios con los que podrá contar cada comunidad autónoma del Estado Español mediante la contratación excepcional de personal facultativo y no facultativo.

9.906

contagios De ese total, 2.586 fueron diagnosticados en las últimas 24 horas, en comparación con los 2.425 del lunes. Es decir, 161 más.

203

fallecidos El Ministerio de Sanidad contabilizó ayer más de dos centenares de muertos a causa del coronavirus, con lo que la cifra global de fallecidos por covid-19 en España se eleve a 31.614 personas.

1.209

ingresos Las autoridades sanitarias informaron de que ayer ingresaron en el hospital más de un millar de personas. Por el contrario, 1.389 personas fueron dadas de alta durante la última jornada.

Madrid es, de las principales capitales europeas, la única que en estos momentos tiene varios distritos con restricciones a la movilidad ante el agravamiento de sus índices de contagio por coronavirus y comparte con París, Londres, Ámsterdam y Atenas algunas de las medidas más severas en cuanto a movilidad. La segunda ola de la pandemia ha llevado a la capital castiza a encerrar 31 áreas sanitarias de siete distritos de Madrid, una situación que ahora no se aplica en las grandes urbes de Europa en esta segunda fase de la pandemia, ya que solo Lisboa mantuvo en julio algunas zonas de la periferia con el deber de "recogimiento" por el incremento de contagios. ¿En qué se diferencia Madrid de otras grandes ciudades europeas? ¿Hay alguna razón para que la capital de España sea el epicentro de la pandemia en el país? Alta densidad de población, viviendas sobreocupadas, uso masivo del transporte público y la falta de opciones al teletrabajo, son cuatro elementos que pueden explicar las altas tasas de incidencia del virus en amplias zonas de la capital de España, aunque no son las únicas.

En Madrid, el uso de la mascarilla es obligatorio en espacios públicos, tanto en el interior como en el exterior de los locales. Por regla general y salvo excepciones, su uso es masivo, algo que no es unánime en toda Europa. Sí lo es, por ejemplo, en Londres, donde los ciudadanos deben llevar mascarillas en el transporte público, en taxis, en comercios y en establecimiento de hostelería, donde las deben llevar tanto empleados como clientes, salvo para consumir. En el extremo está Moscú, que es de la pocas capitales europeas que recomienda usar guantes, además de mascarillas, en el metro y el autobús y en espacios cerrados. En Madrid, donde los guantes eran relativamente comunes al principio de la pandemia, apenas se ven y han sido sustituidos por el uso masivo de gel hidroalcohólico tanto a la entrada de los comercios como de los centros de trabajo.

Bares, terrazas y ocio Madrid se ha convertido en el "paraíso de las terrazas" que proliferan por las aceras y plazas ante el miedo a consumir en el interior de los locales y las barras. Los bares de copas y discotecas están cerrados en toda la ciudad y en las más de cuarenta zonas sanitarias con restricciones, bares y restaurantes tienen que cerrar a las diez de la noche. Es la misma hora de cierre que en París, otra de las grandes urbes europeas que ha introducido medidas más duras tras declararse "la zona de alerta reforzada" en su área metropolitana. Con la tendencia de casos al alza, Atenas ha tomado acciones severas en lo que se refiere a los eventos culturales y de ocio, puesto que se han cancelado todos los conciertos y representaciones teatrales, tanto al aire libre como en salas. Una medida más drástica que la de Madrid, donde el aforo se ha reducido al 50 por ciento en las zonas con más afectación. La hostelería, los minimercados y los kioscos, muy populares en la región metropolitana de Atenas, tienen que cerrar a medianoche hasta las 5.00 y las 7.00 horas, respectivamente. Si Holanda fue de los primeros países en readmitir espectadores en los estadios de fútbol, la medida se ha revocado. Los gimnasios y centros deportivos también están cerrados en París, al igual que las salas de fiesta.

TELETRABAJO En España el teletrabajo es una opción que el Gobierno recomienda siempre que sea posible. Es precisamente en aquellos barrios de Madrid donde los trabajadores no tienen esta opción, donde la tasa de contagios se dispara. Con la perspectiva de que los casos diarios puedan llegar a 5.000 en los próximos días, Países Bajos es otro de los países que ha endurecido sus reglas ante la segunda ola en todas las ciudades, con Amsterdam a la cabeza. Al igual que en todo España, en Londres se ha impuesto la que llaman "regla de los seis", que prohíbe reuniones de más de media docena de personas ante el empeoramiento de la situación en el conjunto del país. Italia mantiene el estado de emergencia, aunque tiene relativamente controlada la nueva ola, por lo que en su capital no hay limitaciones de movilidad, ni restricciones de número de personas para reuniones. Con 12 millones de habitantes, Moscú ha tomado nuevas medidas después de haber superado el listón de los 1.500 contagios diarios. Entre las restricciones, está la de que las personas mayores de 65 años se queden en sus casas y sólo salgan por razones de fuerza mayor. Una limitación a la movilidad que no existe en ningún otro país europeo.

Muy lejos de las pautas dictadas en Madrid y la mayoría de ciudades europeas, en Estocolmo y en Helsinki se mantienen en la línea de recomendar, más que de restringir, y no hay ninguna limitación ni de movilidad, ni de horarios. Entre las pocas exigencias que hay en la capital sueca, está que en restaurantes y bares solo se puede servir en las mesas, y no en la barras. Barras que también siguen abiertas en Madrid, aunque solo al 50 por ciento y en las zonas sin restricciones. En el resto, están cerradas.