alerta sanitaria

El niño fallecido la pasada semana había dado un falso positivo

Se le realizó una prueba PCR que dio positivo, pero todas las que se le realizaron con posterioridad fueron negativas

28.09.2020 | 23:24

donostia – El Servicio Vasco de Salud-Osakidetza descartó ayer que el niño de menos de nueve años fallecido hace unos días, y que inicialmente se consideró como el primer menor de edad con coronavirus que perdía la vida Euskadi, tuviera covid-19, y subrayó que el diagnóstico erróneo se debió a un falso positivo.

El coordinador del Programa de Vigilancia y Control del Departamento de Salud y de Osakidetza, Ignacio Garitano, explicó en una rueda de prensa que el menor dio positivo en un primer test, pero que todos los que se le realizaron posteriormente dieron negativo.

No obstante, en el informe oficial de Osakidetza sobre la evolución del coronavirus correspondiente a la semana entre el 14 y el 20 de septiembre se incluyó este caso entre las cifras de personas fallecidas diagnosticadas de coronavirus, si bien desde el Servicio Vasco de Salud se aclaró desde un primer momento que la muerte se produjo por causas ajenas al covid-19. Y es que al parecer, el pequeño padecía un cáncer muy avanzado.

De esa forma, Garitano atribuyó el error a un "falso positivo" inicial, y a una demora en la actualización de los datos correspondientes a las pruebas posteriores, que descartaron la infección por coronavirus.

Una vez corregido ese error y actualizado el boletín epidemiológico en el que se incluyó, Garitano destacó que "no hay constancia hasta la fecha" de que ninguna persona menor de edad contagiada de coronavirus haya fallecido en Euskadi.

Durante esta segunda ola iniciada este pasado verano, la pandemia ha sacudido de forma especial a los más pequeños, incrementándose notablemente los contagios en las franjas de edad más bajas. Sin embargo, tal y como recuerdan los profesionales sanitarios, estos cuadros no suelen ser graves, y lo más habitual es que la enfermedad transcurra sin que aparezcan síntomas.

Pese a que la segunda ola ha sacudido más a los niños, los profesionales insisten en que habitualmente la enfermedad cursa sin síntomas