Canarias se suma a Galicia y también prohíbe fumar en espacios abiertos

El Gobierno canario impone además el uso obligatorio de la mascarilla y restringe el ocio nocturno

13.08.2020 | 14:45
Una mujer fuma en una terraza de A Coruña.

El Gobierno de Canarias ha acordado este jueves la prohibición de fumar en los espacios abiertos si no se cumple las distancia física de seguridad e impone el uso obligatorio de la mascarilla en todos los espacios.

El presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, ha anunciado estas medidas en un Consejo de Gobierno extraordinario tras el incremento registrado en las últimas horas de los casos positivos en la covid-19.

Canarias se suma así a Galicia, que ha prohibido fumar en la vía pública y espacios al aire libre, incluidas terrazas, si no se cumple con la distancia de seguridad de dos metros por la concurrencia de personas o las dimensiones del lugar.

Canarias prohíbe fumar en la calle si no hay distancia de seguridad. Vídeo: EP


Positivos vinculados a discotecas


Aunque Torres ha insistido en que los datos de Canarias son favorables con respecto a la media nacional, ha insistido en la necesidad de adoptar medidas para parar el incremento de casos que se están produciendo en las últimas horas y que en muchos casos están relacionados con el ocio nocturno.

Al respecto ha citado el caso de 60 positivos declarados en Las Palmas de Gran Canaria y vinculados a tres discotecas.

Por ello, el Gobierno de Canarias ha decidido dar marcha atrás en el decreto que regulaba la apertura del ocio nocturno, que vuelve a estar regido por un decreto del 20 de junio, el cual limita los espacios y prohíbe la pista de baile, entre otros aspectos.

Torres ha precisado que el 95 por ciento de los contagios en Gran Canaria, isla en la que se está produciendo el mayor número de casos, son de jóvenes menores de 30 años, a los que ha pedido responsabilidad para evitar que puedan contagiar a colectivos más vulnerables al virus.

En este sentido, el presidente canario también ha anunciado que se realizará un cribado en los centros de mayores, lo que significará hacer test PCR a unos 14.000 usuarios y empleados.