Siria anuncia el cierre de su espacio aéreo

Aumenta la crisis en Siria tras el derribo de drones turcos

Las tropas de Al Asad responden al ataque turco que alcanzó dos aviones militares sirios 

02.03.2020 | 01:47
El humo cubre el poblado de Qaminas, cerca de la ciudad de Idlib.

Beirut – Las tropas sirias respondieron ayer a la operación militar de Turquía contra el noroeste de Siria y derribaron al menos tres drones turcos en la zona, después de que Ankara alcanzase dos aviones del Ejército leal al presidente Bachar al Asad, según informaciones de la agencia estatal de noticias SANA.

"El número de drones pertenecientes al régimen turco que ha derribado hoy el Ejército sirio en Idlib son tres, por el momento", señaló la agencia oficial. Asimismo, Siria anunció el cierre del espacio aéreo en el noroeste del país, amenazando con derribar todo aparato que lo "viole", según SANA.

Esto se produce el mismo día en el que Turquía anunció una ofensiva contra la provincia siria de Idlib, último bastión de los opositores a Al Asad en el noroeste del país árabe. SANA también informó de que las defensas antiaéreas sirias "han repelido drones hostiles" en la ciudad de Hama, en el centro de Siria, sin llegar a identificar su procedencia.

Anteriormente, dos aviones de guerra sirios fueron derribados por Turquía, un incidente que fue confirmado por el Ministerio de Defensa de este país, según el cual los dos aviones Su-24 cayeron en el sur de Idlib, aunque los pilotos se pudieron salvarse tras proyectarse en paracaídas antes del impacto. Según la ONG Observatorio Sirio de Derechos Humanos, los aviones fueron derribados por misiles aire-aire lanzados por cazabombarderos F-16 turcos desde la frontera turco-siria.

Los ataques recíprocos se producen después de que hace tres días Ankara, valedora de la oposición siria, viviera uno de los peores episodios de su intervención militar en Siria por la muerte de una treintena de soldados turcos, atribuida por Turquía a las fuerzas gubernamentales y sus aliados.

Pasos diplomáticos Ante este escenario, los ministros de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, y Turquía, Mevlüt Çavusoglu, ultimaron ayer los detalles de la reunión entre los presidentes de ambos países para estabilizar la situación en Idlib que está prevista para en la capital rusa. Si bien el Kremlin informó el viernes de que la reunión tendría lugar a finales de la próxima semana, la prensa turca señaló ayer que el encuentro se celebrará el 5 de marzo.

En una conversación telefónica ambos diplomáticos abordaron los preparativos de la reunión y se pronunciaron a favor de tomar medidas para crear una "atmósfera favorable" con el fin de lograr resultados positivos, informó la Cancillería rusa.

En su última conversación telefónica, el líder ruso, Vladímir Putin, y el turco, Recep Tayyip Erdogan, abogaron por dar nuevos pasos para normalizar la situación en Siria y trataron la posibilidad de reunirse en breve. "No será, sin ninguna duda, una reunión fácil, pero los jefes de Estado constatan su apego al arreglo de la situación en Idlib y su apoyo a los acuerdos de Sochi. Esto es importante", afirmó ayer Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, a la televisión pública.

Después de que 33 soldados turcos murieran el viernes en un bombardeo sirio en Idlib, Lavrov defendió el derecho del Ejército sirio a luchar contra los terroristas. Además, el portavoz del Kremlin recordó que el Ejército turco tiene derecho a desplegar tropas sólo en los puestos de observación y no en otras zonas de Idlib, algo sobre lo que insistió ayer.

"Rusia es el único país que tiene sus tropas en Siria de manera legal a petición del legitimo Gobierno sirio. Todos los militares del resto de países están en Siria en violación de las normas y principios del derecho internacional", comentó.

También acusó a Ankara de incumplir su compromiso de controlar a los terroristas, que atacan las posiciones del Ejército sirio y las bases militares rusas en el país árabe.

El ministro de Defensa turco, Hulusi Akar, informó de que en la operación llamada Escudo de Primavera los soldados turcos habían neutralizado –es decir, matado, herido o capturado– a 2.212 militares sirios, a lo que hay que sumar los dos cazas Su-24 derribados ayer.

Según informó la Armada rusa, dos fragatas de la flota del mar Negro, equipadas con misiles de crucero Kalibr, partieron el viernes con destino a la costa siria.

Preocupación en la Unión Europea En este contexto, el alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Josep Borrell, anunció la convocatoria para esta semana de un Consejo de ministros de Exteriores extraordinario para abordar la crisis en Siria y sus repercusiones para los refugiados. Borrell explicaba ayer en un comunicado que en los últimos días ha estado en contacto con actores clave en la crisis y ha pedido una rebaja inmediata de las tensiones y un alto el fuego.

"La solución a esta crisis sólo (puede ser) política", insiste y urge a que todas las partes, en especial el régimen sirio, vuelvan a implicarse en un proceso político bajo los auspicios de la ONU.

También el presidente de Francia, Emmanuel Macron, subrayó ayer que el "cese inmediato" de las hostilidades en Siria es imperativo y pidió a Rusia y a Turquía que establezcan un alto el fuego con el objetivo de "duradero y verificable".

Tres muertos civiles muertos. Las tropas sirias lanzaron también ayer una operación contra grupos insurrectos en una ciudad en la provincia de Deraa, en el sur del país, que ha dejado tres civiles muertos en la que es la mayor campaña militar en la zona desde que se la arrebataron a los opositores en julio de 2018, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. La tensión continúa aumentando en la ciudad de Al Sanamayn, en el norte de Deraa y a 50 kilómetros al sur de Damasco, entre exmiembros de facciones rebeldes y las unidades del Ejército sirio, que han desplegado tanques en la ciudad, informó la ONG, con sede en el Reino Unido pero que cuenta con una amplia red de colaboradores en el terreno. Los individuos que luchaban con las facciones rebeldes, según el Observatorio, han atacado puestos de control del Ejército sirio, además de cortar las carreteras que conectan con la ciudad de Deraa, la capital de la provincia. La ONG apunta que tres civiles, entre ellos un niño, han muerto por los ataques lanzados por el Ejército sirio en Al Sanamayn.

operación contra rebeldes en el sur

Ofensiva en Deraa