El sector agroalimentario de Álava se encuentra inmerso en una transformación profunda que combina tradición e innovación. En los últimos años se asiste al avance hacia un modelo más competitivo, tecnológicamente avanzado y alineado con los objetivos de sostenibilidad y transición ecológica.

No se trata solo de un proceso a modo de respuesta de los cambios del mercado, sino que también busca una solución ante retos estructurales como son el envejecimiento de la población agraria, la presión climática y la necesidad de garantizar la viabilidad económica de las explotaciones.

Explotaciones, aterrizando en el terreno alavés, que siguen siendo un pilar importante del medio rural y de la economía local. Según recientes datos estadísticos, Álava cuenta con cerca de 3.000 explotaciones agrarias que ocupan aproximadamente 108.388 hectáreas de superficie agrícola total, con un tamaño medio de explotación mucho mayor que en Bizkaia y Gipuzkoa debido a la extensión de la Llanada Alavesa y la Rioja Alavesa.

En lo que no hay discrepancia con los territorios vecinos es en relación a los retos que marcan las tendencias presentes y futuras del ámbito primario: aunque el número de explotaciones ha disminuido en los últimos años, las fincas existentes tienden a ser más grandes y especializadas... pero necesitan profesionales que se encarguen de ellas en las décadas venideras.

Y es que casi el 29 % de los gestores de explotaciones tienen 65 años o más y solo un 5 % son menores de 35, lo que evidencia el envejecimiento de la profesión agraria y ganadera y el problema a solventar en este sentido. 

Esto es solo la punta del iceberg de los retos que tiene ante sí un sector vital para el futuro como coinciden todos los ponentes que acudirán a esta cita el próximo miércoles 28 de enero en este encuentro ‘AgroAraba 2026’ organizado por DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA y donde se dará respuesta a interrogantes clave como si el modelo actual de explotación agrícola y ganadero en Álava es sostenible económica, social y ambientalmente o qué necesita de cara al futuro.

Una visión integral del sector primario alavés desde distintos enfoques, analizada junto a los principales agentes del mismo reunidos en el hotel Ciudad de Vitoria. Así, contaremos con Amaia Barredo, consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco; Andoni Bringas, director del Sector Agroalimentario de LABORAL Kutxa; Pablo Durana, coordinador de la Sectorial Agroalimentaria de Konfekoop; Natividad Urarte de Lursail; Íñigo Echevarría Gómez, CEO y fundador de AidTec Solutions; Olatz Unamunzaga, directora general de Neiker; Andrés García, director general de Garlan y Ana Carrasco, directora general del Grupo Udapa. 

Todos ellos serán presentados y moderados por la periodista del diario, Victoria Herrero, en este evento que será emitido (tanto el vídeo, como el resumen y las conclusiones) el próximo viernes día 30 en nuestra página web www.noticiasdealava.eus.

Bajo el concepto de “Agro alavés 4.0”

Uno de los pilares del agro alavés 4.0 es el acceso a financiación adaptada a las nuevas necesidades del sector. En los últimos años se han consolidado líneas de apoyo que impulsan la modernización de explotaciones, la eficiencia energética y la digitalización. A estos instrumentos se suman ayudas forales y autonómicas destinadas a inversiones en maquinaria inteligente, energías renovables o sistemas de riego eficientes. 

Todo ello resulta clave en un contexto en el que la rentabilidad inicial puede ser limitada y las inversiones tecnológicas elevadas, sobre todo cuando hablamos de jóvenes que se incorporan como titulares de explotaciones. 

Sin duda, el relevo generacional es uno de los grandes desafíos; y no solo del agro alavés. La edad media de los titulares de explotaciones sigue siendo elevada, lo que pone en riesgo la continuidad de muchas actividades agrícolas y ganaderas. Para hacer frente a esta situación, se han reforzado las ayudas a la incorporación de jóvenes, que incluyen subvenciones directas, bonificaciones fiscales y programas de formación específicos. Además, se está apostando por dignificar la profesión agraria, vinculándola a la innovación, la sostenibilidad y el emprendimiento.

Uno de los pilares del agro alavés 4.0 es el acceso a financiación adaptada a las nuevas necesidades del sector.

La digitalización es otro de los ejes centrales del agro alavés 4.0. Tecnologías como los sensores de campo, los drones, el uso de datos satelitales o los sistemas de gestión digital permiten optimizar recursos, reducir costes y mejorar la toma de decisiones. 

En este camino, la inteligencia artificial (IA) empieza a jugar un papel relevante en la predicción de cosechas, la detección temprana de plagas o el ajuste preciso de fertilización y riego.

Estas herramientas no solo aumentan la productividad, sino que también contribuyen a una agricultura más sostenible que ya no es una opción, sino una condición indispensable para el futuro del agro alavés. La adaptación al cambio climático, la conservación del suelo, la gestión eficiente del agua y la reducción de emisiones son prioridades compartidas por instituciones y productores. 

Visión estratégica y futura

Mirando al futuro, el agro alavés se enfrenta a un escenario complejo, marcado por la volatilidad de los mercados, la incertidumbre climática y los cambios en los hábitos de consumo. Para afrontarlo, resulta imprescindible una visión estratégica a largo plazo respaldada por políticas públicas coherentes y estables.

Aquí, la coordinación entre instituciones, el sector productor, la industria agroalimentaria y los centros tecnológicos será determinante para construir un modelo resiliente y competitivo. En cuanto al futuro del agro alavés, todo indica que va hacia un sector más diversificado, digitalizado y conectado con la sociedad.

Te puede interesar:

La diferenciación por calidad, origen y sostenibilidad será un factor estratégico, al igual que la integración de la cadena de valor, desde la producción hasta la transformación y la comercialización. El reto no es solo producir más, sino producir mejor, generando empleo, cuidando el entorno y garantizando la soberanía alimentaria.

En definitiva, el agro alavés 4.0 representa una oportunidad para transformar el sector sin perder su identidad.