La consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, ha pedido a los vascos que cumpla la nueva normativa decretada en Euskadi para hacer frente al aumento de contagios por coronavirus, y ha afirmado que la Ertzaintza y Policías Locales velarán para que se respeten las nuevas restricciones.

Además, ha destacado que las instituciones realizarán un seguimiento de las nuevas medidas y decretarán otras adicionales si empeora la situación epidemológica, sin descartar "confinamientos quirúrgicos" ni "toques de queda".

En una entrevista concedida a Radio Euskadi, Tapia ha realizado un llamamiento a ser conscientes de "qué debemos o no hacer", al margen de las prohibiciones, restricciones o sanciones que se puedan imponer. "Está dentro de nuestra responsabilidad personal y colectiva", ha añadido.

Además, ha emplazado a "no buscar recovecos" para "escaparse" de la normativa porque hay que ser "conscientes" de la situación actual. A su juicio, esa es la forma de abordar esta crisis, y considera que ha habido una relajación "en exceso" y la gente ha tratado de "escapar de las obligaciones".

Tras señalar que la normativa se debe cumplir "sí o sí", ha dicho que, además, la población tiene que ser "consciente" de lo que debe o no hacer, y si es necesario que realice ciertas actividades, de las que puede prescindir.

Arantxa Tapia ha señalado que, pese a que la orden de la consejera de Salud, Nekane Murga, dictada ayer, no contempla los confinamientos quirúrgicos, estos siguen estando encima de la mesa.

Preguntada por la situación de Azpeitia, ha explicado que ahora se habla de esta localidad, porque hay un foco en la actualidad, pero ha puntualizado que también hay otras ciudades vascas que tienen un número elevado de positivos, en las que se hace "un seguimiento continuado".

Además, entre todas las instituciones irán analizando semanalmente la evolución del virus y comprobarán la efectividad de las medidas adoptadas. En base a ello, se decidirán nuevas restricciones o si se relajan las ya acordadas.

Según ha precisado, esta labor se realizará en el consejo asesor del LABI (Plan de Protección Civil), que se reunirá cada semana. En caso de ser necesario, Arantxa Tapia ha precisado que se podría recurrir a restricciones adicionales.

"El confinamiento, por como lo hemos vivido en abril, pensamos que es estar totalmente confinados sin salir de casa para nada, y hay confinamientos de otro tipo. El último que se ha decretado en Melbourne permitía ir a un confinamiento, para ellos ya bastante estricto, que significaba poder salir a trabajar, poder salir a realizar compras, poder realizar ejercicio físico, dar una vuelta en la calles, pero trataba de que las personas pasaran el mínimo tiempo en la calle", ha dicho.

No obstante, cree que los vascos van a ser "capaces de responder adecuadamente a lo que está ocurriendo, de momento, restringiendo algunas de esas actividades". En cuanto a la movilidad, ha emplazado a plantearse si se necesita hacer ciertas cosas, como ir a la playa, al monte, dar una vuelta, realizar una compra, etc.

Tapia ha reiterado que también contemplan la posibilidad de recurrir a los "toques de queda", a los que aludió recientemente el lehendakari, Iñigo Urkullu, y que se ha decretado en Amberes (Bélgica). Además, ha destacado que en Europa central se ha vuelto a las aulas y "puede ser un ejemplo interesante para lo que hay que hacer desde Euskadi".

También se ha referido al cierre de locales de ocio nocturno, para indicar que el problema no es tanto el horario como la actividad que se realiza en pubs, bares de copas y discotecas. "En sí mismo, son lugares que no hay que demonizarlos, porque la actividad se pueda realizar con una mascarilla, con el máximo respeto y manteniendo la distancia", ha explicado.

No obstante, ha remarcado que el tomar "una copa detrás de otra, que sean lugares en los que se permite el baile, a pesar de que estaba restringido", conlleva "una relajación en el uso de la mascarilla o en la distancia interpersonal" "Esa relajación es lo que tenemos que evitar", ha aseverado.

La consejera ha dicho que el nuevo Gobierno vasco se constituirá la primera semana de septiembre y habrá una reunión con el sector para ver "cómo abordar la nueva situación, esa nueva forma de ocio, sus necesidades y establecer las correspondientes actuaciones".

Por ello, ha llamado a no adelantarse en lo que pueden ser la concesión de ayudas a los hosteleros de ocio nocturno porque sería "prematuro", cuando en breve se va a constituir el próximo Ejecutivo.

Además, confía en que el recurso que han anunciado las asociaciones de hostelería contra la orden del Gobierno vasco no suponga la anulación de las medidas restrictivas, que tienen "amparo legal" y están "perfectamente justificadas desde el punto de vista de salud y epidemiológico". "Confiamos en que se puedan mantener", ha indicado.

Arantxa Tapia ha afirmado que la vigilancia para que se cumplan las medidas se realizará por parte de la Ertzaintza y Policías locales, pero, "una vez más", ha querido apelar a "una sociedad madura, como es la vasca, que es capaz de cumplir la normativa" para controlar la situación de la pandemia.

En cuanto a las restricciones en velatorios, ha dicho que son momentos en los que "esa afectividad se ve muchísimo más afectada y esa distancia social desaparece porque se quiere abrazar a la persona que ha sufrido la pérdida, y es muy difícil de controlar". "Se ha demostrado que son lugares en los que ese peligro de contagio es más elevado", ha apuntado.

Tapia ha explicado que ahora la gente tiene la impresión de que el transporte público está "prácticamente lleno" porque están acostumbrados a que "fueran bastante vacíos" durante las fases de desescalada. En estos momentos, según ha dicho, como media, el transporte público "llega a estar ocupado al 60% y en los momentos puntuales un 90%, no más".

Por ello, cree que todavía se responde "con suficiencia a las necesidades que existen", por lo que el Ejecutivo "no se plantea el aumento" de las frecuencias. "Hay ciudades en las que ha costado recuperar el 100% de los servicios porque no había demanda", ha añadido.

La consejera ha defendido que, en la vuelta a los centros educativos, "tiene que haber unos parámetros comunes de funcionamiento, que existen", pero ha defendido que se "compagine con la autonomía" que éstos tienen.

Tras recordar que los protocolos están elaborados, ha dicho que ya "se está afinando para ver, en cada uno de los centros, en qué aulas hay más alumnos, cómo se tendrían que desdoblar esos grupos donde más alumnos existen y qué necesidades existirían, tanto de espacio físico como de personal docente". "Se está haciendo ya un trabajo de hilar muy fino en cada uno de los centros", ha aseverado.

El próximo 27 de de agosto se reunirán el Gobierno central y las comunidades autónomas para tratar la vuelta a las aulas, y ha destacado que "se trabaja, en este momento, desde el Estado español para tratar de regular y aunar criterios que ya se estaban poniendo sobre la mesa desde junio".

"No hemos estado parados hasta ahora. En Euskadi es un aspecto que se venía tratando mucho tiempo y que, para cuando se terminó la transición a la nueva normalidad, estaba perfectamente ya planificada" la vuelta a las aulas, ha dicho, para apuntar que, "probablemente", le quedan "detalles" por cerrar.