EL CAIRO. La agencia de noticias Mena, que citó al presidente del tribunal de apelación de El Cairo, Abdelaziz Omar, señaló que también serán procesados por presunto tráfico de influencias, daño premeditado a los fondos del Estado y enriquecimiento ilícito.

Junto a ellos será juzgado el empresario Husein Salem en el tribunal penal del norte de la capital egipcia.

La Fiscalía acusa a Mubarak, en colaboración con el exministro del Interior Habib al Adli y algunos exaltos cargos de la policía, del asesinato "premeditado y con alevosía" y del intento de homicidio de manifestantes durante las protestas pacíficas en distintas provincias del país, iniciadas el 25 de enero pasado.

Según Mena, Mubarak y algunos exresponsables gubernamentales instigaron a algunos oficiales y agentes a disparar contra las víctimas y de atropellarlas con vehículos policiales con la intención de matarlos y amedrentar al resto para dispersarlos y hacerlos desistir de sus demandas y poder continuar en el poder.

Asimismo, la Fiscalía apunta que el expresidente aceptó para él y para sus hijos "beneficios" como un palacio con una gran superficie y cuatro mansiones en la ciudad turística de Sharm el Sheij a un precio menor del real a cambio de tráfico de influencias.

Supuestamente Salem regaló esas propiedades al mandatario a cambio de terrenos del Estado en la provincia del sur del Sinaí en zonas muy exclusivas de Sharm el Sheij.

También Mubarak es sospechoso junto al exministro de Petróleo Sameh Fahmi y algunos directivos de su ministerio de haber facilitado que Salem obtuviera ganancias ilícitas que superan los 2.000 millones de dólares con la compra de gas egipcio.

Además, la firma de Salem supuestamente exportó gas a Israel a precios menores de los del mercado, con lo que el Estado egipcio perdió 714 millones de dólares.

En la actualidad, Mubarak se encuentra en un hospital de Sharm el Sheij, donde se trasladó junto a su familia poco después de renunciar a su cargo, el 11 de febrero pasado, al culminar una rebelión popular contra su régimen.

El exgobernante está hospitalizado en ese centro médico desde el pasado 12 de abril, cuando sufrió un ataque al corazón durante un interrogatorio judicial.

Al día siguiente, la Fiscalía general ordenó el arresto de Mubarak y de sus hijos.

Ya el pasado día 28, el expresidente egipcio fue condenado a pagar una indemnización de 200 millones de libras egipcias (33 millones y medio de dólares) por ordenar el corte de los servicios de telefonía móvil e internet durante las protestas de enero y febrero que forzaron su renuncia.

En la cárcel de Tora están detenidos Alaa y Gamal, así como varios exministros y dirigentes del Partido Nacional Democrático, que estuvo encabezado por Mubarak.