El Servicio Vasco de Salud-Osakidetza ha puesto en marcha un proyecto piloto que permite identificar y registrar de manera automática las vacunas que se administran, lo que evitaría actuaciones como la sucedida a finales del pasado año cuando más de 250 pacientes, la mayoría bebés, recibieron sueros caducados. La investigación que se desarrolló una vez conocidos los hechos determinó la existencia de fallos sistémicos dentro de la cadena de suministro en cuestiones como caducidad, trazabilidad o falta de alertas.

La herramienta ahora implantada por Osakidetza -denominada eTxertoa- permite al profesional sanitario escanear el lote y fecha de caducidad de cada dosis, evitando anotaciones manuales y emitiendo alertas en caso de existir alguna irregularidad.

El nuevo sistema, que busca reducir errores, mejorar la trazabilidad y simplificar el trabajo de las enfermeras, se aplica ya en tres centros de la OSI Bilbao-Basurto y su implantación en los más de 300 centros de vacunación con que Osakidetza cuenta en Euskadi se prevé para antes de septiembre. De este modo, la lectura automática del lote permite identificar la fecha de caducidad del vial y recibir una alerta de color verde (vacuna vigente) o rojo en el caso de estar caducada. Con posterioridad, la información se traslada de manera automática a la cartilla de vacunación de los pacientes en la carpeta de salud digital.

Medidas ejecutadas tras la investigación

El director de Estrategia Económica y Financiación de Osakidetza, Xabier Ibarzabal, que ha presentado el nuevo sistema en Bilbao, ha detallado que todas las medidas de mejora planteadas por el comité de investigación y trazabilidad -creado tras la incidencia con las vacunas caducadas- están "ejecutadas".

Entre las líneas de trabajo que se habrían implantado se encuentra una mejora en el control de dosis con caducidad próxima, la mejora del circuito de recepción, almacenamiento y distribución o la estandarización de los albaranes. También se ha revisado el estocaje y la gestión de los equipos de frío, al tiempo que se han desarrollado acciones de formación y comunicación entre los profesionales.

"No se ha tocado el proceso como tal sino que se han reforzado puntos del mismo y la seguridad, aunque un sistema de cero errores es imposible", ha reconocido. Respecto a la administración el pasado mes de mayo de dosis con la cadena de frío rota, el director de Asistencia Sanitaria de Osakidetza, Koldo Berganzo, ha insistido en que tras el análisis realizado se decidió revacunar a 12 menores en el ambulatorio bilbaíno de Arangoiti y cinco en Lasarte (Gipuzkoa), donde los sueros con rotura de frío habrían ascendido a 66.