Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU) está analizando 1.778 reclamaciones de estudiantes que han pedido revisar el examen de Euskera de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), el 14% del total. Así lo ha reconocido el rector de la EHU, Joxerramon Bengoetxea, en un impasse de la reunión que el equipo rectoral mantiene en estos momentos en el Bizkaia Aretoa con todos los decanos y decanas, así como con las direcciones de los centros de la universidad pública, para realizar un balance del curso y plantear los retos en el futuro inmediato de la institución.

Consciente del interés mediático ante su primera comparecencia pública tras el escándalo de la ristra de ceros en la prueba de Euskera que han cosechado decenas de estudiantes de varios colegios concertados de modelo A (todo en castellano), Bengoetxea se ausentó del acto para atender a las preguntas de los medios.

Más allá de la cifra concreta de las reclamaciones de los exámenes, cuyos resultados se conocerán el lunes, el rector se ciñó al perfil bajo que la EHU ha seguido durante los últimos días. De hecho, reiteró los mismos mensajes. El primero: hasta después del lunes no se realizarán declaraciones sobre cuántos estudiantes, de qué centros, de qué modelos lingüísticos ni sobre las razones de estos resultados, si se ha producido alguna anomalía o la comparativa de los resultados obtenidos en el examen de Euskera de la PAU de este año con respecto a ejercicios anteriores. Es decir, hasta que no finalice oficialmente el proceso de reclamación, la universidad no va a pronunciarse sobre una situación que mantiene en vilo a 1.778 estudiantes pendientes de cómo quedará su nota de acceso a la universidad.

Discreción hasta después del lunes

La razón de este mutismo, ha dicho, se debe al respeto que la institución debe guardar al proceso de reclamación de la PAU, que viene regulado por el Real Decreto 534/2024, para mantener todas las garantías del mismo y, sobre todo, preservar la igualdad de oportunidades de todo el alumnado.

Respecto al aparente desencuentro con el Gobierno Vasco por el papel de la EHU en la gestión de esta crisis, Bengoetxea se ha limitado a señalar que, en la reunión que mantuvo en Lakua el martes por la tarde con los consejeros de Educación y de Universidades, Begoña Pedrosa y Juan Ignacio Pérez Iglesias, las tres partes habrían admitido su corresponsabilidad en todo lo sucedido.

Y es que, según ha argumentado, la Comisión Organizadora de la PAU, encargada de coordinar todo el proceso de los exámenes en Euskadi, no depende únicamente de la universidad. Esta comisión está formada por cinco representantes del Gobierno Vasco, a través de su Departamento de Educación, y cinco representantes de la EHU. Se encarga de que todo funcione de forma correcta y con total limpieza. Entre sus tareas principales destaca fijar el calendario con las fechas y las horas exactas de cada examen. También se encarga de elaborar las pruebas para asegurarse de que se ajustan a las leyes educativas vigentes. Además, nombra los tribunales formados por profesores de universidad y de instituto que corrigen los exámenes. Por último, resuelve los problemas que puedan surgir ante cualquier incidencia y garantiza la igualdad para que las condiciones de examen sean las mismas para todo el alumnado.

(Habrá ampliación)