El Hospital Germans Trias ha intervenido a los primeros pacientes de Europa dentro de un ensayo clínico que estudia la seguridad de una cirugía cervical para mejorar el drenaje de residuos del cerebro en personas con alzhéimer en fase inicial. El estudio, denominado ALCEA, se presentó este lunes en el hospital de referencia del municipio de Badalona.
La investigación clínica explorará por primera vez en Europa el uso de la derivación linfaticovenosa cervical como posible vía terapéutica en pacientes con enfermedad de Alzheimer leve, con el objetivo inicial de determinar si el procedimiento es "seguro y viable".
El neurólogo Pau Pastor explicó que el cerebro tiene una vía de limpieza linfática que se encarga de eliminar proteínas tóxicas y que, en el alzhéimer, este sistema "funciona peor" por diversos factores.
En esta línea, la intervención consiste en "conectar vasos linfáticos y venas del cuello para favorecer el drenaje del líquido cefalorraquídeo y de productos de desecho del cerebro", entre ellos proteínas como la beta-amiloide y la tau, asociadas al deterioro cognitivo del alzhéimer por su acumulación.
"Queremos estar seguros de que esta operación no es dañina para la salud", subrayó Pastor, que insistió en que se trata de un estudio "piloto, preliminar y de seguridad".
El ensayo incluirá a diez pacientes con alzhéimer en fase inicial, seleccionados con criterios estrictos y con confirmación biológica de la enfermedad mediante biomarcadores, como estudios de amiloide o punción lumbar.
Los pacientes serán seguidos durante un año y se evaluará antes y después de la intervención la carga de proteínas tóxicas en el cerebro, así como "su evolución cognitiva, conductual y funcional".
"Una técnica extracraneal"
La jefa del Servicio de Cirugía Plástica y Reparadora del Germans Trias, Carmen Higueras, explicó que la operación se realiza en el cuello porque "el sistema linfático cerebral drena hacia los ganglios cervicales" y no requiere intervenir directamente el cerebro.
La cirugía se desarrolla mediante dos incisiones cervicales, dura unas tres horas y comporta unas 24 horas de ingreso hospitalario, detalló Higueras.
La especialista ha señalado que la técnica linfaticovenosa, mínimamente invasiva, ya está validada para otras indicaciones quirúrgicas, como el tratamiento del linfedema, aunque "su aplicación al alzhéimer es todavía experimental".
"Tenemos que crear evidencia robusta para diseñar más estudios y tener más pacientes", afirmó Higueras, que se formó en China y Seúl, donde existen experiencias previas con esta aproximación.
Según el hospital, ya se han realizado dos operaciones, hay otros dos pacientes reclutados y, al llegar al paciente número cinco, un comité ético valorará la continuidad del ensayo.
Primeros indicios
El gerente del Hospital Germans Trias, Josep Maria Mòdol, afirmó que lo presentado "va más allá de un simple ensayo clínico" porque busca generar conocimiento y "transformar ideas innovadoras en nuevas oportunidades" para los pacientes.
Mòdol destacó el abordaje "transversal" del estudio, en el que participan neurología, geriatría, cirugía plástica reparadora y trabajo social.
La gerente de la Región Sanitaria Barcelona Metropolitana Norte, Candela Calle, definió la iniciativa como "una pincelada de esperanza" y ha remarcado que el Germans Trias es el primer centro de España y Europa en impulsarla.
La familiar de uno de los pacientes intervenidos, con 67 años, María Antonia Puente, ha explicado que han notado cambios en su forma de comportarse y hablar, y ha asegurado que ahora "vuelve a escribir su nombre" y está "mucho más activa".
El neurólogo Pau Pastor precisó que el escenario ideal, si esta vía funcionara en futuros estudios, sería "frenar o reducir la degeneración", aunque advirtió de que ese objetivo corresponde a fases posteriores de investigación y no a este primer ensayo de seguridad. Actualmente existen 21 estudios clínicos registrados en China, uno en Seúl, dos en Singapur, otro en Taiwán y el de ALCEA en Catalunya.