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Las asociaciones de pacientes tendrán voz propia en Osakidetza a través de una la nueva ley

Euskadi es una comunidad pionera en impulsar una norma para garantizar la participación de los pacientes en la toma de decisiones

Las asociaciones de pacientes tendrán voz propia en Osakidetza a través de una la nueva leyIrekia

Las asociaciones de pacientes tendrán voz propia en las decisiones sobre la sanidad vasca a través de una futura Ley de Pacientes que el Gobierno Vasco comenzará a tramitar en 2026. El consejero de Salud, Alberto Martínez, anunció este lunes que Euskadi será la primera comunidad autónoma en impulsar una norma destinada a garantizar la participación de los pacientes en el diseño de las políticas sanitarias y en la toma de decisiones de Osakidetza. Martínez avanzó la aprobación de la nueva ley durante la jornada 'Conoce el Pacto Vasco de Salud' que reunió en el Palacio Euskalduna de Bilbao a decenas de profesionales sanitarios y representantes de asociaciones de pacientes para dar a conocer el estado de despliegue del Pacto que el próximo 27 de junio cumple un año.

Según explicó Martínez, en el plazo de un mes el Departamento de Salud elevará al Consejo de Gobierno una propuesta para iniciar la elaboración del anteproyecto de ley. La futura norma busca consolidar un modelo de participación estable y estructurado, incorporando herramientas como un Registro Vasco de Asociaciones de Pacientes, programas de formación específicos y espacios permanentes de participación. El consejero defendió que las asociaciones han sido “parte activa, exigentes e imprescindibles” en el desarrollo del Pacto Vasco de Salud y subrayó que “el futuro de la salud no se construye sin los pacientes”.

No viculante

A día de hoy los pacientes y sus asociaciones pueden participar en distintos órganos, foros y procesos de consulta sanitaria, tanto en Euskadi como en el resto del Estado, pero no existe una ley específica que garantice de manera estable y vinculante su intervención en el diseño de las políticas sanitarias. Su capacidad de influencia depende generalmente de que las administraciones les convoquen o incorporen a grupos de trabajo concretos, como ha sucedido en el Pacto Vasco de Salud. Precisamente, la futura Ley de Pacientes pretende dar un paso más: convertir esa participación en un derecho garantizado y estructurado, de modo que las asociaciones tengan canales permanentes y reconocidos legalmente para intervenir en la elaboración de normas, estrategias y decisiones sanitarias.

El consejero puso en valor que los pacientes ya están participando activamente en la mejora del sistema sanitario. Más de 165 asociaciones colaboran con Osakidetza y el Departamento de Salud aportando su experiencia y señalando necesidades que, en muchos casos, han acabado convirtiéndose en cambios reales. Un ejemplo es el transporte sanitario no urgente, donde gracias a sus propuestas se han mejorado las condiciones de viaje, se ha reducido el número de personas por ambulancia y se han adaptado tanto la formación de los profesionales como la información que reciben los usuarios.

Cambios de la mano de los pacientes

Durante la jornada también se presentaron experiencias que han incorporado la voz de los pacientes en ámbitos como la Atención Primaria, las rutas asistenciales y la digitalización. Entre ellas destacan el vehículo medicalizado itinerante de la Llanada Alavesa, nuevos modelos de triaje de enfermería y el uso de herramientas de inteligencia artificial para reducir tareas administrativas y aumentar el tiempo dedicado a la atención directa. Por último, repasó algunos de los avances del Pacto, que ya está desplegando sus 24 líneas estratégicas. Entre ellos, la ampliación de servicios, la incorporación de nuevas figuras profesionales en Atención Primaria, la estabilización de plantillas —con más de 11.000 plazas ya resueltas y nuevas ofertas de empleo público— y un plan de inversiones en infraestructuras y equipamientos hasta 2032 dotado con 1.600 millones de euros. Las mejoras logradas los últimos meses en el ámbito vasco contrastan con los seis meses de huelgas derivadas de la cerrazón del Ministerio de Sanidad de no incluir a los sindicatos médicos en la negociación del Estatuto Marco.

Martínez, aseguró que los puentes con el Ministerio “están rotos” porque el Estatuto Marco ha sido aprobado en Consejo de Ministros “sin acuerdo, sin financiación y sin profesionales suficientes”. Recordó que la tramitación del estatuto “no está en manos ni depende ni de Osakidetza ni del Gobierno Vasco” al tratarse de “una ley básica que corresponde al ámbito del Estado”. “Podemos decirlo con claridad: los puentes están rotos”, enfatizó, para insistir en que “esa negociación corresponde al ámbito estatal” y se plantean “unos cambios estructurales en un contexto complejo, especialmente desde el punto de vista profesional, y en el momento de mayor déficit de médicos”.