Condenado a ocho años de cárcel un psicólogo de Salamanca por agredir sexualmente a una paciente vulnerable
La Audiencia Provincial considera probado que el terapeuta se aprovechó del trastorno depresivo y la dependencia emocional de la mujer para consumar los abusos en su consulta
La Audiencia Provincial de Salamanca ha condenado a ocho años de prisión a un psicólogo con consulta privada en Salamanca, por agredir sexualmente a una paciente en situación de extrema vulnerabilidad emocional.
Además se le prohíbe acercarse a la víctima a menos de 250 metros y de comunicarse con ella durante 10 años, a diez años de libertad vigilada tras la pena de prisión, a seis años de inhabilitación para ejercer como psicólogo y a trece años de inhabilitación para profesiones con contacto con menores. Asimismo, se le impone una indemnización de 25.000 euros por la agravación del daño psicológico.
El tribunal ha considerado probado que el acusado se aprovechó de la dependencia psicológica de la mujer, que atravesaba un duelo traumático y padecía un trastorno depresivo grave, para mantener conversaciones sexuales, dirigir su conducta y culminar una agresión en su propia consulta el 6 de febrero de 2024, tal y como se indica en la sentencia.
Mensajes de contenido sexual
La víctima acudía a tratamiento psicológico desde 2022 debido al deterioro de la salud de su hermana, a quien cuidaba a tiempo completo. Tras la baja de su terapeuta en la AECC y un periodo con otro profesional, fue derivada al psicólogo ahora condenado.
La sentencia describe que la mujer llegó a la consulta en un estado de grave fragilidad, con ideas suicidas y un trastorno adaptativo/depresivo de larga evolución. El tribunal detalla que, desde agosto de 2023, el acusado inició con ella conversaciones de contenido sexual por WhatsApp, diciéndole que era "muy sexy", que su cuerpo le encantaba o que le gustaba "darle palmaditas en el culo". En diciembre, los mensajes incluyeron expresiones como "te beso", "me gustaría abrazarte en cucharita" o "acariciarte enterita". En enero de 2024 llegó a pedirle que se tocara sus partes íntimas.
Agresión en la consulta
El episodio central ocurrió el 6 de febrero de 2024, cuando la paciente acudió a la consulta y el acusado, "con ánimo de satisfacer sus deseos sexuales", introdujo sus dedos en la vagina de la mujer, después en el ano y nuevamente en la vagina, pese a que ella expresó rechazo. También le llevó la mano hacia su pene y le preguntó si tenía preservativo, a lo que ella respondió que no y que no quería ser penetrada. La víctima, según la sentencia, no decía en los mensajes lo que sentía libremente, sino que lo hacía porque tenía miedo a perder el apoyo del acusado, del que dependía emocionalmente.
Temas
Más en Sociedad
-
El 63% de los compradores ya usa inteligencia artificial en sus compras 'online'
-
Más de 13.000 estudiantes realizarán la Prueba de Acceso a la Universidad en la EHU desde el 2 de junio
-
Quitan la estrella a Juan Carlos Aragón del Teatro Falla de Cádiz tras conocerse su condena por maltrato
-
Tres detenidos en Lanzarote por prostituir a una menor de 14 años tutelada que llevaba meses desaparecida