El Tribunal de Apelación de París condenó este jueves a las compañías Airbus, fabricante del avión, y Air France, operador del vuelo, a 225.000 euros cada una por "homicidio involuntario" por su implicación en el accidente del 1 de junio de 2009 del vuelo Río de Janeiro-París, en el que murieron 228 personas.
El órgano judicial confirma su responsabilidad en la caída del vuelo AF447 en el que murieron 228 personas, de ellas 216 pasajeros y 12 miembros de la tripulación. El vuelo transportaba personas de 33 nacionalidades, entre ellas 72 franceses y 58 brasileños.
Ambas empresas habían sido absuelvas en primera instancia, en una decisiTón de abril de 2023, lo que había provocado la indignación de los familiares. Contrariamente a esta decisión en primera instancia, la Fiscalía francesa sí que pidió en apelación penas contra las dos compañías.
No hacer suficiente para evitar el siniestro
En su lectura de la sentencia, la jueza consideró a ambas compañías culpables por no haber hecho lo suficiente para evitar el siniestro, uno de los peores de la historia reciente de la aviación mundial.
La decisión, muy esperada por los familiares, sucede 17 años más tarde del accidente, desencadenado por un fallo en el dispositivo de navegación del aparato, que se congeló. Debido a ello, los pilotos recibieron informaciones de navegación erróneas que terminaron con el avión estrellándose en aguas del Océano Atlántico, a unos 1.000 kilómetros de las costas brasileñas.
Garantías de seguridad
Airbus ha sido condenada por no ofrecer un dispositivo con las suficientes garantías de seguridad, mientras que Air France lo fue por no ofrecer la formación necesaria a sus pilotos.
A bordo de este trágico vuelo había una mayoría de franceses (72), brasileños (58) y alemanes (26), aunque también estaban presentes otras 29 nacionalidades. Sus cuerpos tardaron meses en encontrarse y ser rescatados, al igual que las cajas negras. La instrucción de este proceso fue especialmente tortuosa, pues duró 13 años.