Trabajador, honesto, esclavo de la palabra dada y comprometido hasta el tuétano con su oficio. Resulta difícil encontrar a alguien que cumpla esas condiciones durante un año. Pedro Mari Goikoetxea (Lezama, 1959) puede presumir, aunque no lo hará, de haberlo logrado durante 43 años seguidos.
Tras pasar por esa especie de aula máster del periodismo en las ondas que siempre ha sido Radio Popular de Bilbao, Goikoetxea se convirtió en uno de los primeros rostros de los informativos de aquella balbuceante Euskal Telebista de principios de los ochenta. Y, aunque por poco tiempo, lo seguirá siendo de la multiplataforma EITB de hoy. Desde 1983 hasta 2026.
Goikoetxea se convirtió en uno de los primeros rostros de los informativos de Euskal Telebista
Maestro de varias generaciones de periodistas deportivos, Pedro Mari ha retransmitido ciclismo, pelota de todo tipo, herri kirolak, boxeo, fútbol y algún deporte más. Lo ha hecho desde aquellos tiempos en los que cada directo era un milagro o un helicóptero transportaba la cinta magnética de la grabación, hasta estos de la conexión cotidiana por fibra óptica y operadores de cámara equipados con una antena.
Pero, aunque la tecnología haya avanzado hasta casi lo cuántico, el evento deportivo precisa una escaleta, unos tiempos, entrevistas, conocimiento de los personajes y la especialidad, capacidad de conectar con personajes y audiencia. Todo esto no ha variado. Pan comido para Goikoetxea, su papelito doblado en ocho y un boli con capucha.
A lo citado hay que añadir una calidad humana a la altura. Un pequeño reconocimiento a todo lo dicho se materializó el pasado sábado 28 de febrero en el Baserri Antzokia de Derio. A las 18:30 entró el homenajeado a una sala en la que no esperaba más que saludar a algún amigo de Lezama. Y se encontró con la ovación de auténticas leyendas de nuestro deporte. Por citar algunas, un Iñaki Perurena con txapela y aspecto envidiable; Ladis Galarza y Julián Retegi, inseparables durante todo el evento; Julián Gorospe, afilado como para disputar el próximo Tour; el mito de la cesta, Katxin Uriarte; el tripulante de la primera gabarra del Athletic, Txato Núñez.
Más allá del deporte, dos integrantes del olimpo del bertsolarismo como Xabier Amuriza y Angel Mari Peñagarikano; o el presidente de Labayru y miembro de Euskaltzaindia, Adolfo Arejita.
De ETB, el jefe de deportes, Joseba Urkiola, así como Janire Fragua, Xabier Usobiaga o Jorge Cerrato. Y antiguos compañeros, como el actual consejero Bingen Zupiria o el anterior presidente del EBB de EAJ-PNV, Andoni Ortuzar.
Acudieron el presidente de la Federación de Bizkaia de Pelota, Iñigo Aurtenetxe, y el consejero delegado de la Liga de Pelota Profesional, Joserra Garai, así como otros representantes de entidades relacionadas con el deporte, como, por supuesto, el presidente de la Sociedad de Pelota de Lezama, Jaime Uriarte, a quien acompañaba el alcalde de la localidad, Jon Ander Aurrekeotxea.
Tras la sorpresa inicial se produjeron otras dos. Un bertso y video generados por inteligencia artificial. Y una serie de saludos desde la pantalla gigante, como los de Iribar, Ziganda, Fernando Lamikiz o los de Amatiño y Joxe Mari Iriondo.
Recibió Goikoetxea después placas, metopas, una txapela bordada, un piedra con poesía de Perurena, una escultura realizada por el exfutbolista Carlos Purroy, guantes de boxeo dedicados por Kerman Lejarraga, Andoni Gago, Jon Jhader, Natxo Mendoza, José Luis Celaya o Erlantz Tejada. No en vano, Goikoetxea, creó y mantuvo en antena durante casi cuatro décadas el programa semanal Boxeo Izarrak. Los guantes dedicados por el campeón del mundo, Kiko Martínez, no llegaron a tiempo, aunque en el Baserri Antzokia estuvieron expúgiles profesionales como Ixa Rodríguez, Ion Treku, Ibon Larrinaga, el veterano preparador guipuzcoano ‘Zamorita’ y un representante de Euskobox.
Hubo agradecimientos, más bertsos, abrazos y brindis con txakoli. Quienes conocen al aparentemente severo Goikoetxea dicen que llegó a emocionarse.