La Ciudad Autónoma de Melilla ha declarado el "nivel de alerta 1 de rabia" después de detectar cuatro casos en estas últimas semanas, en una localidad donde el riesgo de contraer esta enfermedad es mayor al ser fronteriza con un país como Marruecos "donde la rabia es endémica" al tiempo que endurece las condiciones para viajar al resto del Estado español con animales domésticos provenientes de la ciudad autónoma.

La titular de la Consejería de Políticas Sociales y Salud Pública, Randa Mohamed (PP), ha ordenado decretar este nivel de la alerta tras la aparición de estos cuatro casos diagnosticados por PCR e Inmunofluorescencia indirecta en el Laboratorio Nacional de Referencia del Instituto de Salud Carlos III de Madrid, "y de conformidad con el plan de contingencias para el control de la rabia en animales domésticos en España así como con el Reglamento de Sanidad Animal en la Ciudad de Melilla y los Protocolos de nuestra Unidad".

Para prevenir la posibilidad de transmisión autóctona, Salud Pública ha fijado una serie de medidas que durarán como mínimo seis meses, donde fija que "el Área geográfica de Restricción (AR) del foco es el territorio de la Ciudad Autónoma de Melilla".

Al respecto, ha advertido que cualquier animal agresor susceptible a la rabia que se encuentre dentro del AR (a excepción de los identificados y vacunados correctamente) "será considerado como Caso Probable, y en cualquier caso deberá extremarse la vigilancia epidemiológica".

Asimismo, se tomarán muestras de todos los cadáveres de carnívoros encontrados en el AR siempre que su estado lo haga posible, para su envío al Laboratorio del Instituto Carlos III de Madrid para su diagnóstico de rabia.

Además, el decreto firmado por Randa Mohamed establece que se evitará el contacto del ganado doméstico con cualquier carnívoro doméstico. "Si de la vigilancia del ganado se sospechase que algún animal puede haber sido infectado, se aislará y, en caso de mostrar sintomatología compatible, se sacrificará y se analizará contra la rabia", ha avanzado.   

RESTRICCIONES EN LOS VIAJES

El nivel de alerta 1 también contempla el refuerzo del control de animales vagabundos o abandonados. "Si no se puede localizar al propietario en el plazo de 48 horas, o el animal está sin identificar, pero se trata de un animal que pueda ser sometido a protocolo de adopción, se someterá a un periodo de observación de seis meses (de conformidad con el Plan de Contingencias para la Rabia en España) para posteriormente poder ser entregado en adopción", ha comunicado.

La Consejería de Salud Pública también ha ordenado continuar vigilantes ante la presencia de perros asilvestrados en la ciudad, periferia y recintos fronterizos.

Igualmente, tanto en gatos como perros, ha recordado que, de conformidad con lo establecido en la normativa vigente, "no se pueden alimentar animales en la vía y espacios públicos, ya que provoca la proliferación incontrolada de los mismos, salvo aquellas colonias felinas autorizadas".

También ha solicitado que no se interactúe con animales que se encuentran sin control sanitario ni vacunación "ya que posiblemente puedan estar actuando como reservorios de la enfermedad".

El área que dirige Randa Mohamed ha establecido un refuerzo de la vacunación antirrábica obligatoria de perros, gatos y hurones, así como de la identificación de los mismos.

Salud Pública ha destacado que se incrementará el control del movimiento de los animales de compañía susceptibles con destino al resto del territorio nacional.

"Para poder viajar será imprescindible disponer del Pasaporte Sanitario con su identificación mediante microchip, así como la vacunación antirrábica en vigor", ha indicado, para añadir que "en animales en primovacunación será necesario que estén inmunizados con dos dosis y haber transcurrido un mes desde la segunda". Por último, han dado traslado de estas normas a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y Locales para el cumplimiento de las mismas.