BRUSELAS. La pequeña, cuya candidatura al galardón fue promovida por el grupo del Partido Popular Europeo, el grupo de Socialistas y Demócratas y la Alianza de Liberales y Demócratas, tenía apenas once años cuando comenzó su lucha en defensa del derecho de educación de las niñas en el valle de Swat, en Pakistán, a través de su blog que escribía con pseudónimo desde 2009.

El intento de asesinato por parte de los talibán, que le dispararon en la cabeza en octubre de 2012, le convirtió en símbolo de la lucha de los derechos de las mujeres y el acceso a la educación universal.

La candidatura de Malala se ha impuesto a los otros dos finalistas que optaban al premio este año, entre ellos el exanalista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) Edward Snowden, que filtró el espionaje masivo de los servicios de inteligencia estadounidenses, cuya candidatura fue promovida por el grupo de los Verdes y la Izquierda Unitaria Europea.

También optaban al galardón este año tres disidentes bielorrusos --Ales Bialatski, Eduard Lobau y Mykola Statkevich-- que fueron detenidos en las protestas pacíficas de diciembre de 2010 en contra de la polémica reelección de Alexander Lukashenko. Esta candidatura, promovida por 41 eurodiputados de distintos partidos para reconocer a todos los presos políticos en Bielorrusia.

La Eurocámara concede este galardón, dotado con 50.000 euros, desde 1988 a personas u organizaciones que se hayan distinguido por su lucha contra la injusticia y la opresión en el mundo. Su nombre rinde homenaje al primer galardonado con el premio, el físico y político disidente soviético Andrei Sájarov.

El premio recaló el año pasado en los disidentes iraníes Nasrin Sotoudeh y Jafar Panahi en reconocimiento por su lucha a favor de la democracia y los Derechos Humanos en su país.