El secreto para comer sano, según un cardiólogo: "Aprende a comer el plato de Harvard"
El doctor José Abellán explica cómo debería componerse nuestro plato
La alimentación está estrechamente relacionada con la salud, ya que mejora nuestro estado de ánimo, nuestra longevidad e incluso nuestro aspecto.
La evidencia científica es clara a la hora de explicar que debemos priorizar los alimentos naturales y de origen vegetal, así como limitar los ultraprocesados y alimentos ricos en azúcares añadidos.
Asimismo, varios estudios explican cómo debemos organizar nuestro menú para que sea lo más beneficioso posible
"Tienes que darle a tu cuerpo lo que te pide" explica el cardiólogoJosé Abellán, antes de destacar "el plato de Harvard" como la solución definitiva.
"Si pusieras todo lo que comes en un día en un plato, debería de componerse de la siguiente forma: el 50% por vegetales y fruta; un 25% por cereales de grano entero; y el otro 25% por proteína de calidad", explica. Asimismo, señala que deberíamos usar grasas de calidad como AOVE e hidratarnos con agua.
"Lo importante es, al final, es basar tu alimentación en alimentos integrales, mínimamente procesados. Y el Plato de Harvard puede ayudarte a construir hábitos más saludables", sentencia.
La dieta ideal
En un contexto donde predominan los productos ultraprocesados y los hábitos poco equilibrados, cada vez más expertos coinciden en la necesidad de volver a modelos tradicionales. Entre ellos, la dieta mediterránea destaca como una de las opciones más completas y beneficiosas.
Este patrón alimentario, basado en el consumo de frutas, verduras, legumbres, pescado, aceite de oliva y cereales integrales, ha sido ampliamente estudiado por la comunidad científica.
Su principal valor reside en la calidad de los alimentos y en la forma de prepararlos, priorizando la cocina casera frente a los productos industriales.
El cardiólogo Aurelio Rojas define la dieta mediterránea como "la más natural posible", ya que prioriza la comida hecha en casa con alimentos naturales y frescos.
Esta idea resume uno de los pilares fundamentales de este modelo: reducir la ingesta de productos procesados y apostar por ingredientes de proximidad y temporada.
Imprescindible para la salud
Más allá de su carácter tradicional, la dieta mediterránea tiene un impacto directo en la prevención de enfermedades.
Según el especialista, es la dieta con más beneficios "no solo para el corazón, sino para la salud en general. Esta afirmación se apoya en numerosos estudios que relacionan este tipo de alimentación con una menor incidencia de patologías cardiovasculares, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer.
Uno de los aspectos más relevantes es su influencia en la longevidad. El cardiólogo también destaca que este modelo alimentario está ligado a una mayor esperanza de vida: "Donde están las personas con mayor esperanza de vida, uno de los lugares es la cuenca del mediterráneo".
La clave está en la combinación de factores: una dieta rica en antioxidantes, grasas saludables como las del aceite de oliva y el pescado, y un menor consumo de azúcares y grasas saturadas. A esto se suma un estilo de vida asociado, que incluye actividad física moderada y una relación más pausada con la comida.
Mejora la calidad de vida
En definitiva, apostar por una alimentación basada en la dieta mediterránea implica recuperar hábitos que han demostrado su eficacia durante décadas. Cocinar en casa, elegir alimentos frescos y mantener una dieta equilibrada no es solo una recomendación, sino una herramienta clave para mejorar la salud y aumentar la calidad y la esperanza de vida.
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