Síguenos en redes sociales:

El señalamiento a los ertzainas da un salto con pintadas en sus viviendas

Seguridad condena el grafiti aparecido en el muro que comparten las casas de tres agentes en Gernikaldea, con el lema "fuck zipaio" (que le jodan al cipayo). PNV y Esan critican los "silencios" de la izquierda abertzale

El señalamiento a los ertzainas da un salto con pintadas en sus viviendasEuropa Press

El departamento de Seguridad ha constatado que los tiempos de paz y normalización en Euskadi no han traído consigo la desaparición de todas las actitudes de hostigamiento que se producen contra colectivos especialmente señalados durante décadas como la Ertzaintza o las policías municipales. El pasado verano, en las fiestas populares, esas conductas se tradujeron en la aparición de varios carteles ofensivos en las txosnas, además de algunas exclusiones puntuales cuando los agentes eran reconocidos aunque fueran vestidos de calle; y también se produjeron momentos de tensión y enfrentamientos por algún apercibimiento de la Ertzaintza o la imposición de multas de la Policía municipal, hasta el punto de que los agentes tuvieron que pedir el refuerzo de los ertzainas al verse superados en número, como ocurrió en Azpeitia. El consejero Bingen Zupiria se declaraba hace unos días "preparado" para gestionar una situación similar este verano, porque atribuye estos episodios a la lucha por la visibilidad pública que mantienen los colectivos oficiales y no oficiales de las juventudes de la izquierda abertzale, Ernai y GKS. Tras la aparición de pintadas en varios pueblos y otra trifulca contra la Policía municipal y los ertzainas en Etxebarri, esta situación ha vuelto a dar el salto para entrar de lleno en el terreno de la vida personal y familiar de los ertzainas, más allá de los episodios de tensión que se registran en el ejercicio de su profesión, cuando imponen multas o realizan alguna carga concreta.

Si Zupiria ya denunció hace unos días que un ertzaina vestido de calle había sido excluido de las txosnas en Hernani, este lunes tanto el departamento como el sindicato Esan han condenado las pintadas realizadas en el muro de un jardín, el muro que comparten las viviendas particulares de tres ertzainas en Gernikaldea. Las fuentes consultadas en el departamento no quieren dar a conocer el municipio concreto para evitar otro señalamiento e identificación de estos ertzainas y sus familias.

En concreto, la pintada decía "fuck zipaio" (que le jodan al cipayo). El departamento de Seguridad emitió una nota para trasladar su "solidaridad a las y los agentes señalados" y para "condenar" las "coacciones y señalamientos personales contra agentes de la Ertzaintza" y reclamar "respeto a las bases de la convivencia". El sindicato Esan puso pie en pared ante las tentaciones de quitar hierro al asunto. Aseguró que las pintadas "no son una gamberrada", sino que "son un acto de intimidación cobarde contra quienes dedican su vida a proteger a la sociedad". "Se están volviendo a cruzar líneas rojas que una democracia y la sociedad vasca no pueden tolerar. Quienes señalan la casa de un ertzaina no buscan protestar; buscan infundir miedo y señalamiento. Y quien pretende que un ertzaina o su familia no puedan vivir con tranquilidad está atacando mucho más que a un profesional: está atacando a toda la sociedad vasca. Desde Esan exigimos la inmediata identificación y detención de los responsables y que respondan con todo el peso de la ley. También exigimos una condena rotunda y sin ambigüedades de todas las instituciones y partidos políticos. Ante el acoso a los servidores públicos no caben silencios ni equidistancias. A los violentos les decimos una cosa: no vais a intimidar a la Ertzaintza. No vais a doblegar a quienes defienden la libertad y la seguridad de todos los vascos", zanjaron.

Al no estar identificado el municipio en cuestión para preservar la intimidad de estas familias, no se ha producido la habitual propuesta de condena desde los grupos del ayuntamiento, porque hubiera revelado por vía indirecta la ubicación de las viviendas. Pero sí hubo una condena del presidente de la Ejecutiva del PNV en Bizkaia, Iñigo Ansola, en sus redes sociales. Ansola aseguró que las "amenazas contra ertzainas en sus viviendas son inadmisibles". "Son comportamientos y lenguajes contra ellos y sus familias que nos recuerdan a épocas que creíamos ya superadas", dijo. Pero recordó que son "tan inadmisibles" los "silencios ante esas actitudes". No citó ninguna sigla de manera expresa, pero se refería a EH Bildu, ya que añadió que "no se puede pretender impulsar grandes acuerdos de país si ni tan siquiera se respetan los derechos humanos fundamentales".

Desde el PP, la parlamentaria Ainhoa Domaica denunció estas actitudes como "puro fascismo". "No caben medias tintas ni frases huecas. Urge que todas las fuerzas políticas condenen estas agresiones sin excusas", apremió.

Más episodios

En ocasiones anteriores, EH Bildu ha "rechazado" que se ataque a cualquier persona por la razón de la profesión que ocupa, aunque ha evitado suscribir las declaraciones municipales que incluían la palabra "condena". Siempre ha sido un término tabú para la izquierda abertzale, aunque lo cierto es que no tuvo reparos en utilizarlo para referirse a cuestiones que ocurren a cientos de kilómetros, como la invasión de Ucrania (aceptó el término "condena" en el pleno del Parlamento Vasco del 23 de junio de 2025 sobre la invasión de Rusia al pueblo de Zelenski). EH Bildu viene de rechazar la exclusión del ertzaina que vestía de calle en las fiestas de Hernani, un ayuntamiento donde gobierna. En el otro lado de la balanza se sitúa su reacción el año pasado a la trifulca en la comisaría de Azpeitia tras la multa a un joven por realizar una pintada con un lema antipolicial, una cuestión que Arkaitz Rodriguez redujo a una mera pintada con rotulador sin entrar a valorar la andanada posterior.

El pasado mes de junio, se produjo un episodio que guarda ciertas similitudes: la Policía local detuvo a una persona en el recinto festivo en Etxebarri, lo que provocó un altercado con decenas de jóvenes, y los agentes solicitaron el apoyo de la Ertzaintza. Unas 100 personas lanzaron botellas de cristal contra los agentes. Tras lo ocurrido, el sindicato Erne declaró que la Ertzaintza no iba a pagar las luchas de Ernai, GKS y EH Bildu. La lectura que ha hecho todo este tiempo el departamento de Seguridad ha sido similar, ya que atribuye estos episodios a una pelea por la visibilidad entre estos colectivos, o bien son anónimos que se sienten legitimados a la hora de realizar pintadas o sabotajes por estos discursos que cuestionan el carácter democrático de la Ertzaintza. El PNV cree que la izquierda abertzale ha fomentado durante décadas este tipo de conductas.