Dentro de los propósitos de año nuevo, Imanol Pradales mantiene en los puestos más altos de su lista la estrategia de la Euskadi global, es decir, que Euskadi no se conforme con hacer acto de presencia en el mundo, sino que gane también peso político, aliados e influencia en la toma de decisiones. Algo similar a desplegar una diplomacia vasca y defender sus intereses en las competencias que tiene asignadas. Este año 2026 ha arrancado con una primera comunicación de Lehendakaritza en ese sentido. Pradales renovará en las próximas horas los convenios de colaboración que existen con Gales y la prefectura japonesa de Fukushima. Los acuerdos serán renovados este jueves y el lunes que viene en dos recepciones que tendrán lugar en Ajuria Enea. En este caso, se trata de reforzar un trabajo que se ha gestado durante años, desde la legislatura de Iñigo Urkullu. El primer memorando con Gales se remonta a la firma en Cardiff en el año 2018. Es un territorio con intensos sentimientos nacionales que, además, podría formar parte de la futura macrorregión atlántica europea pese al Brexit, la salida de Reino Unido del club comunitario. No en vano, en 2023, la comisión del arco atlántico se celebró en la propia Cardiff, realizó una defensa cerrada de la macrorregión y concretó un posible modelo de gobernanza. También existe ya un acuerdo con Fukushima, y la relación se desbrozó durante el ciclo de actividades del año Euskadi-Japón 2023, que supuso un avance histórico en la colaboración con las autoridades del país nipón y tuvo como broche final un viaje a Tokio y Hiroshima. Ahí la oportunidad viene de la mano del despliegue de las energías renovables, y en particular la eólica marina, ya que el interés de Japón se ha disparado desde el accidente nuclear que provocó el tsunami de 2011 en la planta de Fukushima. 

Pradales ha tratado de dar un salto en esta acción internacional, y en año y medio de mandato ha viajado ya dos veces al corazón de la Unión Europea, a Bruselas y Luxemburgo; otras dos veces a Estados Unidos para impulsar las relaciones por encima de los pulsos y de la confrontación de Trump; y ha estado en París, donde ha protagonizado la primera reunión en 31 años con un ministro del Estado francés (la ministra Catherine Chabaud). En el caso francés, se mantienen los canales abiertos a la espera de la gran cumbre para abordar la conexión del tren de alta velocidad, también con representantes españoles y de la Unión Europea. Los acuerdos con Gales y Fukushima, por su parte, se van a renovar en suelo vasco, aunque las fuentes consultadas por este medio de comunicación avanzan que, al margen de estos actos ya convocados, hay alguna previsión en agenda para este mes de enero que supondrá desplazarse fuera de la comunidad autónoma vasca. Este desplazamiento se comunicará en los próximos días. En paralelo, en una clave más interna y de construcción de país, Pradales ha ampliado los acuerdos de colaboración con Nafarroa e Iparralde. En cuanto a la relación con el Estado español, está pendiente la reválida bilateral con el presidente Sánchez.

Con Gales

Lehendakaritza comunicó este lunes las visitas de Gales y Fukushima en una nota donde quiso subrayar que Pradales inicia 2026 “con una agenda de trabajo de marcado carácter internacional”. Este jueves, el día 8 de enero, recibirá en el Palacio de Ajuria Enea a la primera ministra de Gales, Eluned Morgan. La representante de Gales estará de visita en la comunidad autónoma vasca y, en ese contexto, renovará el acuerdo de 2018 y mantendrá encuentros con agentes económicos. 

Lehendakaritza destaca que el acuerdo “tiene como objetivo reforzar y profundizar la cooperación, consolidando una relación ya estrecha basada en valores compartidos como la democracia, la cohesión social, la sostenibilidad y el compromiso europeo; valores compartidos que podrían verse ampliados dado que Gales está llamada a formar parte de la futura macrorregión atlántica que podría ser una realidad en 2027, tras el mandato elevado por el Consejo Europeo el pasado 18 de diciembre a la Comisión para desarrollar una estrategia macrorregional para junio del año que viene”.

“El acuerdo prevé el impulso de proyectos conjuntos y el intercambio de buenas prácticas en ámbitos estratégicos como la movilidad sostenible, el medio ambiente y la lucha contra el cambio climático, la innovación y la competitividad, las energías renovables, la industria agroalimentaria, la educación y la formación, la política fiscal y social, la salud y los cuidados, así como el apoyo al desarrollo empresarial”, y el memorando refuerza “la cooperación cultural y lingüística, promoviendo una sociedad multicultural y tolerante, y pone en valor la identidad, la lengua y la cultura propias de ambas naciones”.

La macrorregión atlántica es un empeño por excelencia de la parte vasca. Esta plataforma agruparía a territorios europeos de distintos estados, como el español y el francés, Portugal e Irlanda, y la intención es que actúe como una especie de salvavidas para que el oeste europeo no pierda influencia a la hora de impulsar las redes de transporte y energía. La sensación de urgencia o necesidad viene dada por el desplazamiento del eje europeo hacia el este tras la invasión de Ucrania, o hacia el flanco mediterráneo, por la presión migratoria. La macrorregión sería una especie de antena para ganar visibilidad, para captar inversiones y fondos económicos de los marcos plurianuales que se diseñan desde la Comisión Europea. De esta macrorregión formarían parte, entre otras, la comunidad autónoma vasca, Nafarroa y Nueva Aquitania, la región francesa en la que se enmarca Iparralde. En las últimas jornadas se ha conseguido desatascar el paso clave para su constitución, y el Consejo Europeo ha elevado un mandato a la Comisión. Estos procesos suelen durar unos dos años, de ahí que Lehendakaritza haya calculado que la macrorregión será una realidad en 2027.

Fukushima

Poco después de la reunión con la primera ministra de Gales, el lunes 12 de enero, el lehendakari abrirá las puertas de Ajuria Enea al gobernador de Fukushima, Masao Uchibori, para renovar también en su caso el memorando, “afianzar los lazos bilaterales y promover una alianza estratégica centrada en áreas de futuro”. Lehendakaritza señala tres sectores estratégicos para ambas partes: la energía renovable, los dispositivos médicos y la gastronomía. La delegación japonesa la integrarán 22 miembros, algunos de ellos del mundo tecnológico, y pondrá el foco en la transferencia de conocimiento. 

Cabe recordar que Euskadi ya hizo una intensa promoción de la marca vasca, su gastronomía y sus industrias en la Basque Week de Tokio y en el Business Leader Summit, en el contexto del ciclo de actividades de 2023. Ahora, Fukushima va a promocionar sus productos típicos en el Hotel Palacio Arriluce de Getxo, bajo el lema Hechos en Fukushima. Si Euskadi ya presentó su txakoli y sus gildas en Tokio, ahora serán los japoneses quienes busquen canales de exportación para el sake y otros productos culinarios, como puerta de entrada hacia el mercado europeo. En el momento en que Euskadi lanzó la estrategia de aproximación a Japón, el intercambio comercial no era muy intenso, pero se detectó un gran potencial para la empresa vasca, sobre todo, de la mano de la energía eólica, el hidrógeno o la fabricación de componentes para los vehículos y la exportación de aluminio.