Con esta gente convivimos
Asesinar a alguien porque piensa diferente y llamarlo “ejecución” es lo que hacen los fascistas
Con esta gente convivimos
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instagram.com/arrasatekogaztetxia
Me ha sorprendido la publicación en Instagram del gaztetxe de Arrasate, con un “agur eta ohore” a Jesús Mari Zabarte, el miembro de ETA que pasó treinta años en la cárcel por diecisiete asesinatos y, cuando salió, concedió una entrevista a El Mundo en la que afirmó que él “ejecutó” a sus víctimas, entre ellas, un niño de trece años. Zabarte, o Garratz, como le llaman quienes le admiran, al parecer, ha recibido otros reconocimientos on-line, como en la página en Facebook llamada Garraxika, en Insurgente o en Resumen Latinoamericano, donde le aclaman como “histórico militante revolucionario”. Con esta gente convivimos.
Más fascistas
publico.es
Asesinar a alguien porque piensa diferente y llamarlo “ejecución” es lo que hacen los fascistas. Y quien tiene como referencia a estos fascistas o los justifican, de la manera que sea, son igual de fascistas. Tan fascistas como estos: “Democracia Nacional pone en la diana a conocidos periodistas y políticos”. Periodistas como Danilo Albin, Miquel Ramos, Jesús Cintora, Javier Ruiz y Sarah Santaolalla; políticos como Pedro Sánchez, Grande-Marlaska, Gabriel Rufián o Irene Montero; y otros como José Cobo y Antonio Garamendi, aparecen en un folleto ultraderechista como objetivos: “Frente a la anti-España, ¡responde! Por un verano nacional”.
Imprime camisetas con la cara de Franco pero solo por las risas
instagram.com/hugo_damaso_sspirit
Ya sé que Hugo López quiere, sobre todo, casito, y que por eso ha llamado “feas” y “jabalíes” a las chicas vascas. También ha mostrado abiertamente su fobia al abertzalismo. Y para terminar (y por esto le traigo a la columna), pretende vendernos camisetas con fotos de Francisco Franco de joven militar y de viejo dictador con la frase “feminismo es igualdad” y la palabra “Charo”, el nombre despectivo con el que, desde el ranciocinio (no le falta ninguna ene), se refieren a las mujeres de izquierdas. Todavía no sé si lo hace por las risas, por el business o por ideología, pero que lo haga le define. Y si lo hace en Instagram, además, nos apela.
Al final, todos tiran de impuestos y democracia
excelsior.com.mx
Después de hablar de fascistas y fachas wannabe, esto en el Excelsior mexicano me parece aún más valioso: “Una de las mayores exponentes del movimiento que respalda al presidente Donald Trump, la excongresista Marjorie Taylor Greene, informó que viajó a México en busca de una terapia con células madre que no habría podido costear en Estados Unidos”. Ella misma lo contó así en X: “Tengo 52 años y no tengo seguro médico. Los costos de la atención médica están por las nubes, y cada vez más estadounidenses se van de EE.UU. para recibir tratamientos de turismo médico que no pueden costear en su país”.
Leamos a Israel Merino
bsky.app/israelmerino
Debajo de tanta basura, Israel Merino ilumina el camino correcto, el de las buenas personas que no quieren ser fascistas: “Entre la hija del dueño de Wallmart, que navega con un yate auxiliar donde el servicio prepara paellas que luego llevan en helicóptero al suyo, de más de trescientos millones, y yo, que no compro pescado de proximidad, nos estamos cargando el planeta”. Así resume en Blueskyk su columna en El Plural, “destruiré el planeta por comer sepia”, en el que explica “la falsa idea de que todos contaminamos igual sirve para diluir las enormes diferencias de responsabilidad entre ricos y pobres”.