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Tribuna abierta

El compromiso de las empresas vascas a examen. Buen Gobierno (I)

Hace unas semanas se presentaba en Bilbao y Donostia un interesante estudio sobre el nivel de compromiso de las empresas vascas sobre distintos aspectos de gobernanza. Realizado por tercer año por la consultora de sostenibilidad Sofiver, con el apoyo económico del Gobierno Vasco, la Fundación BBK y Eroski, analiza factores relacionados con el Buen Gobierno, Medio Ambiente, Relación con el Entorno y Gestión de Personas en una muestra de 53 empresas vascas, que, en su conjunto, tienen una plantilla de 92.137 personas. Suponen en su conjunto una facturación que supera el 22% del PIB de la CAV, siendo los sectores más importantes la industria manufacturera, el comercio y las actividades financieras y de seguros.

Según los datos recogidos por el informe, la continuidad del trabajo realizado facilita analizar el proceso de transformación de las empresas vascas, aprender de la experiencia acumulada así como ajustar estrategias empresariales y políticas públicas con mayor criterio.

Los resultados del Atlas 2025 muestran, por su lado, una evolución dispar con mejoras en Buen Gobierno, Relación con el Entorno y Gestión de Personas mientras que en Medio Ambiente tiende a un cierto estancamiento, quizás por requerir una mayor capacidad de inversión. Por otro lado, si el máximo de estrellas ( indicador de cuantificación) a alcanzar por cada empresa es 20, en la edición pasada eran 13 las organizaciones empresariales que alcanzaban entre 15 y 20 estrellas, mientras que en esta edición suben a 19. Es decir, se observa una clara mejora en la clasificación global.

En cuanto a los resultados por epígrafes, exponemos en este artículo la información que facilita el informe correspondiente al Buen Gobierno, que constituye un pilar esencial de la empresa comprometida, en tanto que articula los principios de ética, transparencia, responsabilidad y rendición de cuentas. En esta variable, se consolidan ámbitos claramente avanzados, como la Transparencia interna y la Gobernanza, que muestran niveles elevados y estables, evidenciando una creciente profesionalización de los órganos de decisión y una amplia difusión interna de la información estratégica, financiera y de sostenibilidad. Asimismo, se consolida la variable Ética asociada a la generalización de códigos éticos, al refuerzo de los mecanismos de seguimiento y a una mayor formalización mediante certificaciones. Con todo, se apunta a la existencia de un margen de mejora todavía relevante en ámbitos como la transparencia externa o la integración estratégica de los ODS.

En cuanto a la variable Ética, ésta establece el nivel en el cual los principios éticos están integrados en la estrategia y en la gestión cotidiana de la organización. (De acuerdo con la European Business Ethics Network, se entiende por ética la aplicación de prácticas basadas en normas y valores compartidos por individuos, empresas y sociedad. Su medición se realiza a partir de atributos relacionados con la existencia, aplicación y supervisión de códigos éticos, así como con su extensión a la cadena de suministro y su formalización mediante certificaciones).

El 89% de las empresas declara disponer de un código ético, un incremento significativo respecto a 2024 (75%), que confirma la generalización de este tipo de herramientas. Paralelamente, se observa una mejora sustancial en los mecanismos de seguimiento del código ético, presentes en el 79% de las organizaciones, frente al 65% del ejercicio anterior, lo que apunta a una evolución desde planteamientos más declarativos hacia enfoques más operativos.

Los procesos de información, transparencia y canales éticos alcanzan en 2025 el 91%, nuevamente el valor más alto de la serie, lo que evidencia una extendida preocupación por facilitar la comunicación interna y la gestión de posibles incumplimientos.

Finalmente, destaca el incremento en la posesión de certificaciones de carácter ético, que alcanza al 49% de las empresas, frente al 35% de 2024. Este dato indica una progresiva formalización del compromiso ético mediante sistemas verificables por terceros.

En la variable Ética, CAF, Ega Máster y Kutxabank obtienen la mayor puntuación posible mientras que Algeposa, Arteche Lantegi Elkartea, Biolan, Dominion, EiPC, Estanda, Forging Steel Products, Lantegi Batuak, Gisma, Ikusi, Integra, ITP Aero Kalamazoo, Lontana, Oribay Group, Plastigaur, Tubos Reunidos y Vidrala alcanzan también una alta valoración.

En relación con la Transparencia externa, se consolidan avances en ámbitos como la información sobre la estructura de propiedad, el inventario de patrimonio o la desagregación por líneas de negocio, mientras que se observa un retroceso en la publicación de información relativa a las retribuciones de los órganos de gobierno, la distribución del personal, los informes de auditoría externa y las principales inversiones.

En Transparencia externa, destacan las siguientes organizaciones, que han alcanzado la máxima puntuación posible: Arteche, CAF, Cristina Enea Fundazioa, Eroski, Tubos Reunidos Group y Vidrala.

La variable Transparencia interna, por su parte, evalúa el grado en el cual la información estratégica, financiera y de sostenibilidad es compartida dentro de la organización. En esta variable, los resultados de 2025 refuerzan una tendencia ya claramente positiva. La puntuación alcanza 8,5, mejorando los valores de 2023 (7,6) y 2024 (8,3). Los cuatro atributos analizados presentan niveles elevados y homogéneos: el plan estratégico, el plan de sostenibilidad, la información financiera y las previsiones de negocio superan en todos los casos el 85% de respuestas afirmativas. El promedio de la variable se sitúa en el 85%, consolidando la transparencia interna como uno de los pilares más sólidos del Buen Gobierno en el conjunto de empresas analizadas (aspecto ampliamente subrayado en el Modelo inclusivo participativo de empresa).

En la variable Gobernanza se evalúa el papel de los órganos de gobierno en la supervisión estratégica, la gestión de riesgos y la integración de la sostenibilidad. En 2025, esta variable registra una puntuación de 7,17, prácticamente alineada con el valor de 2024 (7,2), lo que indica una estabilización en niveles elevados. El 79% de las empresas declara realizar un seguimiento sistemático de estos aspectos, mientras que el 77% cuenta con representación experta en sostenibilidad y el 75% identifica de forma sistemática posibles conflictos de interés. En el aspecto menos favorable, únicamente el 55% de las organizaciones realiza una evaluación periódica del desempeño de sus órganos de gobierno. El fortalecimiento de estos mecanismos de autoevaluación y rendición de cuentas constituye un importante reto a corto plazo.

Por fin, la contribución fiscal de las empresas, a través del pago del Impuesto sobre Sociedades, se entiende que constituye un elemento central del Buen Gobierno, en tanto refleja el grado de corresponsabilidad en el sostenimiento de los servicios públicos y en el desarrollo socioeconómico del entorno. Con el objetivo de captar esta contribución desde una perspectiva amplia, el Atlas analiza el pago de impuestos a partir de dos referencias complementarias: la relación entre impuestos y facturación, y la relación entre impuestos y resultados empresariales.

Hay que reseñar que Codinor, Kutxabank, Protec Arisawa, Tubos Reunidos y Vidrala, resultan los principales contribuyentes relativos atendiendo a las dos variables consideradas.

Finalmente, cabe destacar que un grupo de empresas ha alcanzado la máxima calificación de cinco estrellas en la esta categoría global de Buen Gobierno, lo que pone de manifiesto la existencia de referentes consolidados en el tejido empresarial vasco. Se trata de Arteche, CAF, Dominion, EGA Master, Eroski, Integra Soluciones Empresariales, Kutxabank, Lontana Group, Tubos Reunidos Group y Vidrala (algunas de las cuales ya han sido también galardonadas en el pasado en los Premios Arizmendiarrieta).

Presidente de Arizmendiarrieta Kristau Fundazioa y socio colaborador de Laboral Kutxa