Demasiados relojes marcando cuentas atrásEFE
Mientras Delcy Rodríguez amaga con vaciar sus cárceles, Donald Trump aspira a rellenar las suyas. Una y otro son personal poco fiable en términos de respeto y garantía judicial. La primera es cómplice necesaria de la represión que ahora afloja por ver si así le aflojan a ella la soga alrededor de su cuello y el segundo es un ventajista que aplica el lawfare desde el Departamento de Justicia contra sus rivales.
Ahora le toca a Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, que rechazó supeditar la política monetaria del país a la voluntad del inquilino de la Casa Blanca. La respuesta a la osadía es una investigación ordenada por Pam Bondi, premiada con la cartera tras ser la abogada de Trump.
Más cerca, el PSOE sigue revuelto. Jordi Sevilla ha publicado un ‘manifiesto’ en el que, leyendo entre líneas, acusa a Sánchez de propiciar el alza de la ultraderecha y pide acuerdos con el PP. Manifiestamente cabreado por el ninguneo que padece, Sevilla se suma a la nómina de agraviados que giran facturas ahora que todo son pulgas para el presidente español.
¿Puede empeorar? Puede, si concluye el viernes la cuenta atrás de las transferencias a Euskadi y Aitor Esteban decide materializar las advertencias de que al PNV ya no le queda paciencia. No es fácil tampoco la postura jeltzale, entre un socio olvidadizo y una alternativa en el Estado que tira con posta a la financiación autonómica y le pega a la foral: vuelven a sonar las voces que rescatan el discurso de recortar “privilegios” a Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa.
La gota que colma
La sangre de patriotas y tiranos
Irán en el foco. La represión del régimen iraní sobre una juventud empobrecida y harta ha estallado de forma sangrienta. Ha sido el secreto anhelo de muchos en Europa y EE.UU, que esto suceda: que el antagonista regional, ideológico y religioso que es el régimen de Teherán sea derrocado por la juventud iraní. Todo suena muy heroico, pero será su sangre la que, como escribió Thomas Jefferson -la de patriotas y tiranos-, riegue el árbol de la libertad. Acabe como acabe, dejará mal sabor de boca. El propio Jefferson fue un esclavista y justificó el exterminio de los indígenas americanos. Sarcasmos humanos.
En estas, Oriol Junqueras quiere verse con Carles Puigdemont porque el rechazo de Junts a su pacto con Sánchez hará de él papel mojado. En paralelo, ERC está decidiendo qué quiere ser de mayor entre la propuesta de Gabriel Rufián de frente plurinacional de las izquierdas ibéricas -que choca con la escasa plurinacionalidad real de varios de sus potenciales miembros- y la ansiedad por el disputado liderazgo del soberanismo catalán.