“Desde que tienes memoria has estado así”, o “que te tengas que cubrir los pechos no es normal, es discriminación”. Con la imagen de una niña en una piscina con las dos partes del bikini puestas, la Generalitat ha animado a todas las mujeres a no tener ningún tipo de problema en enseñar sus pechos en playas y piscinas, igual que hacen los hombres. Tras haber recibido varias denuncias por discriminación en piscinas catalanas, desde hace tres años en Barcelona ninguna piscina municipal puede impedir a las usuarias enseñar sus senos. El problema es que a pesar de que en las playas no hay ninguna normativa que prohíba a las mujeres hacer topless, en las piscinas públicas las normas dependen de cada municipio, que fija sus propios criterios. De hecho, hay localidades que prohíben el topless de las mujeres en piscinas públicas con la única justificación de que son equipamientos deportivos y no lúdicos. Pero a los hombres sí les permiten estar en esas mismas instalaciones sin camiseta, solo con un bañador y enseñando sus pechos. Lo que necesitamos es una normativa clara y concisa que impida que haya piscinas públicas que no autoricen quitarse la parte de arriba del bikini a una mujer. Nunca más una mujer expulsada de un espacio sólo por ser mujer.