El apoyo a Trump
Confieso que el fenómeno de la candidatura de Donald Trump y los avatares que la rodean me intrigan. Supongo -espero- que su campaña será algún día objeto de estudio experto, desde la politología y sociología hasta otras disciplinas más apartadas del canon habitual aplicado a una campaña electoral. Abierta la veda con el famoso vídeo en el que se despacha sin ningún tipo de filtro sobre su peculiar visión de su relación con las mujeres, quizá no sea extraño que parte importante de la vieja guardia del Partido Republicano o muchos de sus pesos pesados hayan aprovechado para hacer ostentación bien de su crítica, bien de su abierto rechazo a la candidatura de Trump; aunque una no sabe a ciencia cierta si ese poner tierra de por medio tiene que ver tanto con una posición política y ética como con la perspectiva del sheriff del pueblo que viene soportando a regañadientes que un paracaidista forastero acabe de alcalde. Esta noche pasada, Trump habrá afrontado un nuevo debate con Hillary Clinton -tanto House of Cards, The West Wing y Juego de Tronos no es bueno, qué curiosa coincidencia cronológica la publicación del vídeo y la celebración del debate...- sabiendo que según un sondeo publicado ayer por el diario Politico el 74% de los votantes republicanos apoya a Trump a pesar del vídeo.