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El polvorín (II)

El 25-S puede ser el acelerante que le faltaba al incendio que ya se reavivó en la última semana de la campaña electoral en el PSOE. Puede ser, porque en los últimos dos años se ha vaticinado en innumerables ocasiones el famoso viaje en AVE de Susana Díaz a Madrid que luego, siendo honestos, nunca se ha producido. Y es que el PSOE parece embarcado en un viaje suicida, en plan Thelma y Louise, en el que los bizantinos debates y trifulcas orgánicos han acabado por orillar el que probablemente es su gran problema tras la abrupta salida de José Luis Rodríguez Zapatero del Gobierno y de la Secretaría General, el del proyecto. Veremos si esta vez, en el Comité Federal del sábado, todos esos barones críticos intentan eso que algunos ya han llamado el magnicidio. Porque a Pedro Sánchez, a estas alturas de la película y con lo que ha llovido, probablemente solo le queda continuar fiel a su relato y en la fidelidad a ese relato está, precisamente, la enésima pirueta anunciada ayer en forma de primarias a finales de octubre y congreso en diciembre. “Quien considere que tiene un proyecto mejor, que dé un paso al frente”, retó ayer Sánchez en rueda de prensa, para añadir una advertencia: “Espero que la mayoría del Comité Federal no va a poner impedimentos de que se pronuncie la militancia”.