Síguenos en redes sociales:

Campaña

Coincidían ayer de bolo electoral por tierras vascas Pedro Sánchez y Mariano Rajoy -por cierto, que la presencia del presidente en funciones en los aledaños del hotel Maria Cristina, con el Gilda Truck popular y bandeja de gildas en ristre, al mismo tiempo que llegaba la Premio Donostia Sigourney Weaver debió de ser el desparrame-. Se han prodigado los líderes de los partidos de ámbito español por las campañas gallega y vasca, en un curioso ejercicio de darle la vuelta al calcetín, al menos en lo que a Euskadi se refiere. Tradicionalmente, la presencia de estrellas invitadas en la campaña vasca tenía por objetivo vender logros y promesas de la acción política en Madrid; en esta ocasión, la presencia de Sánchez y Rajoy ha tenido más que ver con intentar escribir en terreno vasco un nuevo capítulo del dislate político-institucional que vive la política estatal lo que, a la postre, más que beneficiar a sus candidatos en Euskadi probablemente haya podido suponer un lastre. Paradigmática puede ser la escena de María Dolores de Cospedal de maratón por la CAV el mismo día en que Rita Barberá anunciaba su baja en el PP. Ya veremos si realmente el impasse vasco-gallego sirve para que algo se mueva el lunes 26 o todo sigue exactamente en el mismo lugar.