El anillo
Hoy una de historia curiosa. En tiempos en los que hasta los curas cuando te vas a casar te preguntan si no irás a divorciarte, el sucedido quizá sea un rayo de esperanza para los más creyentes en el fueron felices y comieron perdices. Así que érase una vez una pareja, Agustín y Juani, que se casaron en Benidorm en 1979. Unos meses después de la boda, Agustín nadaba en una playa de Benidorm cuando el destino se cruzó en su camino y se dio cuenta de que había perdido la alianza. Si buscar una moneda o las llaves cuando se te caen en la arena puede convertirse en imposible, échenle un galgo a un anillo en el mar, que puede ser lo más parecido a lo de la aguja y el pajar. Así que Agustín buscó la alianza, sin éxito. No sabemos qué ocurrió durante las décadas siguientes. Pero un buen día de agosto de 2016, Jessica, monitora de buceo, se topó con un anillo. Y no sé si Jessica es una romántica, alguien considerada o simplemente de esa clase de personas que hace lo que hay que hacer porque hay que hacerlo, pero difundió la fotografía del anillo en Facebook para buscar a sus dueños. Y la foto empezó a ser compartida, hasta 80.000 veces, hasta que llegó al entorno de la familia de Agustín y Juani, que tras verificar que eran los legítimos dueños pudieron recuperar aquella alianza perdida 37 años atrás.