Rosario judicial
El refranero tiene el socorrido éramos pocos y parió la abuela. Supongo que más o menos con esa sensación se desayunaría ayer el presidente en funciones, con la noticia de El Mundo de que el expresident balear, otrora faro y luz de la gestión popular, ha pactado con la Fiscalía para evitar ir a prisión y la decisión del Tribunal Supremo de abrir investigación penal contra Rita Barberá por un supuesto delito de blanqueo de capitales durante su época como alcaldesa de Valencia. Abro paréntesis para comentar que, tras conocerse la decisión del Supremo, Barberá comunicó que no acudiría a la constitución de las comisiones en el Senado ayer por la tarde, de las que pertenece a dos como vocal. Me pregunto si esta alegría con la que algunos deciden faltar a su puesto de trabajo computa en las estadísticas oficiales de absentismo laboral. Cierro paréntesis. Para compensar un poco, Luis Bárcenas se ha retirado de la acusación al PP por el borrado de los ordenadores, una decisión que debilita la acusación contra la formación popular en la medida en que la Fiscalía se opuso a continuar con la causa al no apreciar delito. Y todo esto como aperitivo del rosario de citas judiciales que jalonan el otoño y que le pueden amargar más de un desayuno a Mariano Rajoy, empezando por las tarjetas black y Gürtel.