Miedo
Es un tema recurrente estos días, más bien una pregunta recurrente, ¿qué está pasando? De pronto -no sé si de pronto, pero casi pareciera que nos hayamos despertado de un sueño- nos encontramos en la vieja Europa sumidos en una especie de psicosis general, de estado del miedo. Personas que matan indiscriminadamente aireando motivos ¿religiosos?, personas que matan indiscriminadamente sin aparente motivo... Y entregados a disertar sobre causas, sobre psiquiatría, psicología, sociología, geopolítica, economía... Un estado del miedo en el que quizá andamos a la búsqueda de argumentos objetivos que nos ayuden a racionalizar una realidad que asusta y a la que no sabemos enfrentarnos eficazmente. Y mientras tanto, miedo, porque hemos descubierto que mañana le puede tocar a cualquiera, porque esos motivos son tan elásticos, tan expansivos, tan carentes de cualquier lógica que no sea el básico conmigo o contra mí y ni siquiera eso, porque la banalización de la vida y la muerte -empezando por la propia del ejecutor- llega a tal nivel que ni siquiera el amigo merece ser salvado. En fin, preguntas, pero ninguna respuesta. ¿Qué está pasando? Ni idea, pero qué desazón, qué tristeza, qué sensación de fracaso y qué impresión de que las decisiones tomadas desde el miedo son un error.