La Fiscalía de Burdeos (oeste de Francia) anunció este jueves la apertura de una investigación penal por la muerte de un bebé que habría ingerido a comienzos de este mes leche de fórmula de la marca Nestlé, según informan medios franceses.
La investigación busca determinar si en la leche consumida por el lactante estaba presente la toxina cereulida, de origen bacteriano, que puede causar problemas intestinales graves, como diarrea y vómitos.
Retirada de productos de Nestlé y otras marcas
La posible presencia de esta toxina llevó a las autoridades francesas a ordenar la retirada de leches en polvo de Nestlé, entre ellas Nidal y Guigoz, esta última supuestamente ingerida por el bebé entre el 5 y el 7 de enero.
El lactante, que no había cumplido dos semanas de vida (nació el 25 de diciembre), fue trasladado el 7 de enero a urgencias de un hospital en las afueras de Burdeos y falleció al día siguiente.
La alerta por cereulida también está detrás de la retirada de fórmulas infantiles de Danone en Singapur y de productos de Lactalis en 18 países, entre ellos España y varios de Latinoamérica.
Denuncia de Food Watch y críticas a Nestlé
La ONG Food Watch anunció que presentará una denuncia para esclarecer por qué esta leche infantil seguía a la venta, y aseguró que se conoce la circulación de esta bacteria desde hace dos meses.
Según la organización, hay “millones de lactantes en todo el mundo afectados”, y acusó a Nestlé de “flagrante falta de transparencia” por realizar retiradas progresivas desde diciembre y, en algunos países, “retiradas silenciosas” sin informar adecuadamente a los consumidores.
Por su parte, el responsable de Nestlé, Philipp Navratil, afirmó a mediados de enero que “hasta el momento, ningún caso de enfermedad ha sido confirmado” en relación con productos de la marca, y recalcó que la retirada fue una medida de precaución. También presentó “sinceras disculpas” por la inquietud causada a familias y personal sanitario.
Investigación sobre el origen de la contaminación
Los ministerios franceses de Agricultura y Sanidad indicaron que no se ha establecido por ahora un vínculo de causalidad entre el consumo de las leches afectadas y la aparición de síntomas en bebés, en referencia a productos de Nestlé y Lactalis.
En un comunicado conjunto, señalaron que los servicios del Estado están “plenamente movilizados” para un seguimiento reforzado de la situación. El Gobierno francés informó además de que las investigaciones han permitido identificar como posible fuente de la contaminación un aceite rico en ácido araquidónico, utilizado para el desarrollo infantil y suministrado por un proveedor chino.